A continuación podéis leer los resúmenes de lo que pasó en cada episodio durante la temporada 4 en Marbella 3.
Lista de episodios
- Episodio 1 - De vuelta a Marbella
- Episodio 2
- Episodio 3 - Defensa de los dos caballos
- Episodio 4 - 24 horas
- Episodio 5 - Medianoche
- Episodio 6 - Fuera del tablero
- Episodio 7
- Episodio 8 - Tomates y piñas
- Episodio 9 - La Fundación
- Episodio 10
- Episodio 11
- Episodio 12
- Episodio 13 - La fiesta
- Episodio 14 - Un girasol bajo la tormenta
- Episodio 15 - Cf3
- Episodio 16 - In memoriam
- Episodio 17 - Silencio
- Episodio 18 - Jaque
- Episodio 19 - Una vida por otra vida
- Episodio 20 - Me encargaré de esto
- Episodio 21 - Jaque mate
- Episodio 22 - Final
Episodio 1 - De vuelta a Marbella
Una voz resonó en su cabeza, tan clara como si le hablara al oído.
¿A qué estás esperando? - susurró con esa cadencia seductora que arrastraba cada palabra. Acaba con ella. Y podremos estar juntos. Acepta tus muertes como yo he aceptado las mías. Estamos solos en este mundo, tu y yo, Lilith
La palabra "solos" volvió a retumbar en la mente de Agatha, como un eco persistente que no quería abandonar su conciencia. Tenía la pistola en alto, apuntando a una figura inmóvil, atada a una silla frente a ella. Por un instante, los rasgos de Greco se dibujaron ante sus ojos. Parpadeó. Era Iris quien la miraba ahora, ocupando exactamente el mismo lugar.
Apartando la vista de su cara. De repente se escuchó un disparo.
4 semanas antes.
La carretera hacia el puerto se extendía bajo el sol de la tarde, caliente, polvorienta, como si quisiera recordarle a Vera lo largo que era el camino que había recorrido para volver a encontrarse con ellos.
Conducía un autobús prestado, viejo, algo ruidoso. No era glamuroso, pero hacía el trabajo. Frente a ella, el muelle se dibujaba en el horizonte, y sobre la pasarela de desembarco empezaban a bajar los Midnight Riders. Vera no pudo evitar sonreír al ver que varios de ellos llevaban puesta la camiseta que les había enviado. No lo esperaba; pensaba que se quedarían acumulando polvo en algún cajón.
Los saludó con una mezcla de alegría y alivio. Luego se acercó a la parte delantera del autobús, donde tenía guardada una caja con móviles nuevos, formateados, listos para usarse sin riesgo de que estuvieran pinchados.
Vera les dice que suban al autobús para acercarles a la ciudad, pero Tyrone se niega. Con lo que les ha costado traer los coches desde Los Santos no va a subirse a otro coche, y menos a un autobús. Los demás no dudaron en seguirle. Se montaron en sus coches. Vera suspiró, resignada, sin más remedio que volver hacia la ciudad sola con el autobús vacío.
La sede de los Midnight Drivers seguía como la recordaba. Después de un año, sigue estando como la última vez que la pisó, con ese distintivo olor a grasa de motor, goma de ruedas mezclado con el humo de unos cuantos cigarrillos.
Tyrone, nada más ver a Tim, pregunta por Ronin con una voz grave. Tim al ver que Tyrone parece estar molesto con la situación intenta calmar durante unos segundos. Acto seguido le dice que le ha llamado. Está afuera y ha venido para echarles una mano. Desde que Ryan dejó el club se había quedado solo en la ciudad.
No habían pasado apenas unos segundos cuando Ronin apareció por la puerta. Tyrone lo miró de arriba abajo enarcando una ceja. Había vuelto después de que se largara sin decir nada. Ronin sostuvo la mirada firmemente y sin acobardarse. Necesitaba desconectar y pensar…, Japón era el único sitio donde podía hacerlo.
La discusión entre ambos parecía que iba para largo. Nina, sabiendo como son ambos, no tardó en intervenir y cortarles en seco. No era lo más adecuado nada más volver a Marbella.
Fue entonces cuando Vera intervino, práctica como siempre. Tenía las llaves, pasaportes, tarjetas y todo lo necesario preparado en la sala de arriba. Ahora que parecía que las cosas estaban calmadas era su oportunidad para avanzar con el plan.
Ya en la sala, organizados alrededor de la mesa de la sala, Tim expuso el motivo por el que había pedido a Ronin que viniera. El club está sin pasta. Lo que quedaba se perdió en el casino, y Ryan desapareció poco después de que todos fueran a Los Santos. Ahora mismo, los únicos miembros que quedan son ellos.
Ronin parecía tener un plan. Está haciendo algo similar a lo que hacía antiguamente con las criptomonedas. No es mucho, pero con ello podrían obtener algo de dinero.
Aparcando el problema del dinero a un lado, Vera pasó al siguiente asunto. Ha habido un cambio con el taller. Por lo que ha oído, un inversor desconocido había puesto un pie en Marbella con intenciones de cambiar las cosas, algo muy similar a lo que había ocurrido tiempo atrás según le contó Iris. Los problemas legales con la nueva ley de costas y algunos problemas relacionados los habían dejado sin el taller antiguo, pero ahora tenían uno nuevo: Talleres Pearce, en un puerto de lujo de la ciudad. Aunque la noticia estaba lejos de ser alentadora: apenas tenían clientela y la bancarrota del taller era bastante real.
Nina, buscando encender los ánimos apagados, les dice que lo que les toca hacer ahora mismo es atraer a nueva clientela y hacer que funcione el taller nuevamente. A pesar de que Tyrone estaba de acuerdo con lo que Nina acababa de decir, mira a Tim con una expresión de cabreo en su rostro. Tendría que estar informado de la situación actual del club pero nada más lejos de la realidad. Para algo dejó a Tim en la ciudad, para que le mantuviera al día de todo lo que iba sucediendo en Marbella desde que se fueron.
Vera les sigue explicando el plan que hay con el taller. A partir de ahora pasará a ser legal, al menos de puertas para afuera, es decir, tendrán todo en regla para que no les pase como la última vez con el SNI. Pero nada de armas, a pesar de que ella está a favor. Aquí son ilegales y más sabiendo quién está de comisario, no quiere meterse en líos.
Tyrone, en cambio, no está dispuesto a repetir errores del pasado. Es cierto que fue él quien le pidió ayuda para llevar el taller de manera legal, pero las armas las van a necesitar. Ellos saben como defender el negocio. Los papeles no protegen vidas. Pero Vera sigue en contra, hasta que no falle la ley no ve la necesidad de sacar las armas. Además, ¿para qué les va a hacer falta si la persona con la que tenían que tener cuidado está ya enterrada cinco metros bajo tierra? Tyron le deja muy claro que aunque Luca Costello esté muerto no significa que no aparezcan nuevos enemigos.
El choque de posturas tensó el ambiente. Ninguno de los dos parecía ceder, aunque Vera entendiera la postura de Tyrone. Para variar, Nina intervino. Agradece todo lo que está haciendo Vera por ellos, pero quiere que entienda que están en un punto sin retorno y necesitan poner todas las cartas sobre la mesa. Tras esto, deciden ir a ver el nuevo taller.
Vera sube al coche con Alexander. Este sigue sin ver el punto bueno en todo lo que han comentado durante la reunión. Vera le responde que tienen coartadas para el último año y papeles en regla y eso es un gran paso.
Tras perderse y dar unas cuantas vueltas, consiguen llegar. Ir andando no es lo mismo que ir en coche.
No era lo que esperaban. Es más, el color rosa desentonaba bastante con ellos, pero por el momento es lo que hay. Nada más entrar al taller, aparece un chico con un chaleco, con aspecto de motero. Vera se emociona, hacía tiempo que no veía moteros. El chico pensaba que ahí vendían motos, pero resulta que las venden en el edificio de al lado, Ocasiones Pearce. Antes de marcharse, Vera le aconseja que, si se compra una moto, que tenga dos ruedas, nada de tres. El chico agradeció el consejo y se fue.
Tyrone les guía a lo que parece ser una sala al fondo del taller, en una segunda planta. Mientras van se dirigen hacía allí, Tim nota la ausencia de Ronin. Vera, antes de subir, va a cerrar la puerta y sale un segundo. A lo lejos, ve a Ronin con el teléfono pegado a la oreja. Se acerca a él. Sabe que está tramando algo. Este le pide que le dé unos minutos tras terminar la llamada, que está preparando una cosa y que enseguida se reúne con todos. Vera le toma la palabra, aunque no muy convencida.
De vuelta dentro escucha cómo Tyrone vuelve a reprender a Tim, esta vez por lo desorganizado que está el taller. Al verla llegar, le pregunta por Ronin. Vera le miente con naturalidad. Ronin ha tenido que ausentarse un momento al baño, enseguida viene. Tyrone suspira.
Para ir avanzando con la organización, Tyrone les propone descargar la aplicación Dark Chat y así poder comunicarse entre ellos sin levantar sospechas. Vera se crearía su usuario con el nombre “Aletheia”.
Tyrone continua. El seguirá siendo el CEO del taller, Alexander su mano derecha, Kevin se encargará del taller y el resto deberá buscar formas de hacer dinero. Necesitan pasta; las formas son lo de menos, mientras que no les pillen, todo cuenta.
A esto, Nina se percata de que no ha visto a Ryoko y pregunta si saben algo de ella. Vera les calma diciéndoles que está bien, perdió la conexión del vuelo al retener la maleta que llevaba con herramientas de trabajo. Llega mañana por la tarde y ella se encargará de ir a recogerla. Con todo aclarado, el taller abrió sus puertas.
En el exterior del taller, Ronin pide la atención de todos. Tienen una cosa que contarles. Durante las semanas que ha estado en Marbella, mientras hacía contactos, pensó mucho en una manera de explicarles cómo se sentía por no haberles contado nada de su marcha. Llegó a la conclusión de que con palabras no iba a bastar, así que prefería hacerlo de una manera más especial. Les pide que esperen ahí y se marcha corriendo. Minutos más tarde regresa acompañado de tres personas con bongos y una guitarra. Se presentan como Felipe y las Puchainas del Norte, que vienen de parte de Ronin para cantarles.
Antes de que empiece el espectáculo, Ronin empieza a soltar un pequeño discurso. En ese momento, Vera ve a lo lejos a un hombre. Lo reconoció al instante: Arthur Sol. Rápidamente va a buscarlo. Nada más alcanzarle, le reprocha por no haberla llamado. Sol se disculpa, ha estado teniendo problemas con el móvil desde que llegó. Vera acepta la disculpa. No le dirá nada a su hermana. Le invita al concierto improvisado por si quiere verlo. Este acepta.
Al finalizar las canciones y despedirse del cantante y sus acompañantes, Tyrone y Alexander se acercan a donde está Vera con Sol para saludarlo. Tyrone le recuerda a Sol que el club le debe una por lo que hizo la otra vez por ellos. Sol sonríe levemente aunque no lo ve necesario, aun así lo tendrá en cuenta. Tras esto, Tyrone le pide a Alexander que le acompañe, dejando así a Vera y Sol solos. Vera aprovecha, quiere saber si tiene alguna noticia de Echedey, pero Sol no sabe nada de él. Solo le comenta que ha visto cosas raras por el Pechá. Si se acerca por la zona que vaya con cuidado. Y también había visto a algunos policías ligando. Al oir eso, Vera inmediatamente le pide que si vuelve a ver algo similar les pida el número de placa y se lo diga.
El viento que llegaba del muelle parecía arrastrar consigo nuevas intrigas. Ronin, que había estado hablando con un chico a unos metros de la entrada, se acerca a ellos. El chico le había dicho que el exalcalde Julian Muñoz anda mandando a gente en busca de un ordenador. Vera y Sol se miran entre ambos desconcertados. En la cara de Ronin se dibujaría una expresión dubitativa. El tipo que se lo dijo no fue demasiado claro. Mencionó algo de localizar por el puerto un local morado y también algo de un portátil.
Vera recuerda haber visto un sitio similar. Señala hacia la calle que se extiende más allá del taller y le indica que al final de esa calle hay un ciber. Es tan llamativo que se distingue desde la ventana de su apartamento.
Ronin, sin perder tiempo, saca su móvil y empieza a marcar un número. Mientras el tono sonaba, les comenta que va a contactar con el chico para darle la información. Tal vez sabe algo más con esta nueva pista, y se aparta unos pasos. Termina la llamada y no parecen tener nueva información al respecto.
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Episodio 2
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Episodio 3 - Defensa de los dos caballos
Iris y Greco se presentan en la casa de Vera. Ella les recibe con un delantal amarillo. Al entrar en la casa perciben un aroma dulzón. En la mesa de la cocina Vera había preparado café con muchísimo caramelo y helado de fresa. Iris coloca en la mesa la tarta de queso habían traído.
Vera le pide disculpas, de manera corta, a Greco por lo del otro día. Greco las acepta. Enseguida cambian de tema, entre estos hablan de Noah y sus deberes. Después, Vera les enseña varias fotos completamente absurdas de perros con gafas de sol.
Media hora después, aparece Arthur Sol para unirse a ellos. Durante las conversaciones que tienen, Iris actuó como mediadora entre Greco y la pequeña Márquez, suavizando pequeños roces y manteniendo la conversación en equilibrio.
Tras terminar el brunch, Vera prepara unos tuppers con la comida sobrante. Iris la observa con una leve sonrisa dibujada en su cara.
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Episodio 4 - 24 horas
Acude a un juicio donde Greco sale a la tribuna. Le envía un mensaje: “Quedan 2 horas”. Aprovechando que la gente está pendiente al juicio, entra a los archivos del ayuntamiento a investigar.
2 horas después
Vera se reúne con Sol en la entrada este del hospital St. Fiacre. Allí le encuentra junto con una señora que lleva un traje de médico quien le echa en cara que al final no le ha ayudado. Sol le responde que intentó ayudarla pero que no le llegó a decir en qué. Pues sí que va a ser un buen compañero suelta Vera. Al parecer la médica no sabía nada acerca de eso y Sol desvela que su intención es pedir un puesto en el hospital.
Vera quiere enterarse de cómo van las cosas en el hospital. La médica le responde que no anda muy bien, justo nada más entrar a trabajar se ha encontrado con un pequeño percance y que no puede decir nada al respecto. Al parecer se ha producido un asesinato, pero es la única información que saca.
La médica recibe una llamada dejándoles solos. Sol prefiere alejarse de la entrada para hablar más tranquilamente. Todavía tiene tiempo hasta que tenga que hacer la entrevista y ella media hora hasta que terminen el límite de las 24 horas. Vera empieza a contarle todo lo que ha averiguado en los archivos del ayuntamiento de Marbella. Empezó a buscar los templos, iglesias y similares que hay por la ciudad y encontró una obra inicial de 2016 que fue cerrado recientemente y que no aparecía listado parroquiales habituales, es decir, o es una capilla privada o es un centro de culto ligado a algún tipo de fundación. Vera pidio en el ayuntamiento todos los documentos relacionados con ese edificio, descubriendo que es una capilla privada con financiación particular.
Sol presta mucha atención a lo que le está contando Vera, y está continua. También estuvo investigando los horarios de la zona de los embalses, obras recientes cerca de la zona y tipos de acceso, confirmando que es un club privado bajo el nombre de templo. Ha investigado la agenda de eventos, en la que no tiene nada, y si tenía algún tipo de vínculo eclesial con alguna otra iglesia, y no le dijeran nada, y en el papel vio el nombre de proveedor. Con toda esta información ha confirmado el nombre de esta, la Iglesia Costello situada en el embalse de la concepción.
Para Sol eso era evidente, ayer le estuvo siguiendo, y de hecho hace un rato le habían apuñalado al salir del juzgado, aunque ya no está en el hospital. Sol va directo al grano: quiere saber qué va a hacer con él. Vera solo quería información. Sol le responde que incluso se lo podía haber preguntado a su hermana. No llega a entender muy bien por que a ella en concreto. Por lo visto, Iris sabe cosas que todavía no le ha contado. Sol le lanza una suposición. El hombre fue al taller, preguntó por Tyrone y este al enterarse del nombre del hombre asoció cosas. Vera no sabe exactamente de que le está hablando o eso le intenta transmitir, aunque Sol no la cree. Solo le pide que tenga cuidado con lo que hace con ese hombre, porque era alguien importante para su hermana. Eso es imposible, ¿cómo alguien como ese puede ser importante para ella? No parecen estar hablando de la misma persona. Le dice el nombre de Enzo Maquiavelli, pero ella le dice que no es él, que está buscando al otro. Ella va un paso por delante. A Sol todavía le falta alguna pieza del rompecabezas. Este insiste en que le cuente más, pero Vera le dice que eso es algo que le debería de contar su hermana.
Al parecer cada uno habla de una persona distinta. Aun así, Sol el avisa que tenga cuidado.
Voy bien protegida, soy americana - le responde Vera orgullosa
Mientras no vayas sola a mi me da igual. Ten mucho cuidado, hagas lo que hagas.
Le da suerte para la entrevista y se despiden.
Llama a Alexander, pero este no le coge. Vuelve a intentarlo y, esta vez, sí le responde. Como antes no le había respondido, Vera daba por sentado que estaba trabajando. Este no lo niega de primeras, aunque finalmente le dice la verdad, que está comprando ropa en una tienda. Vera se molesta con él, no le gusta que le mientan, al menos a ella no y que si necesita practicarlo que lo haga con otra gente. Le recuerda que en 15 minutos acaban las 24 horas de gracia.
Alexander le pregunta por donde va a estar a lo que Vera le responde que en uno de los sitios que ha descubierto investigando los catastros en el ayuntamiento. Alexander no sabe de qué le está hablando. Vera no quiere volver a repetir todo, así que le pide que cuando se cambie le llame.
Vera se pone la ropa de incógnito y llama a Greco. Ella ha respetado el tiempo pactado. Greco le pregunta dónde reunirse. En tres minutos le manda la ubicación.
Vuelve a llamar a Alexander. Le comenta que va a hablar con una persona y después se acerca al nido. Alexander le pregunta si no hay ningún problema. Esta niega. Aun así él insiste diciendola que no haga nada sola. Vera se enfurruña por escuchar nuevamente lo mismo. Alexander le recuerda que se preocupa porque es parte de la franquicia.
Mientras Vera repasa el informe con los datos recopilados, recibe un mensaje de Greco diciendole que se ha quedado sin coche. Vera suspira y le responde que va a recogerle.
Llega a la casa de Greco. Según la ve le pregunta por qué va vestida así.
Voy a secuestrar al rubio - responde ella.
Greco se queda sin palabras.
Vaya…, pensaba que eras más como Bobby.
Greco suelta un pequeño suspiro. No ha secuestrado nunca a nadie aunque sepa como hacerlo. No le ha hecho falta. Se ha intentado quedar al margen de ese tema, razón por la que tuvo muchas discusiones con Bobby. Vera lo tenía todo planeado y le cuenta a Greco todo lo que ha descubierto. Al escuchar el nombre “Costello”, Greco chasquea la lengua. Greco quiere saber cuál es su plan una vez averiguado lo de la iglesia.
De repente le llama Alexander para saber como va. Vera le miente, diciéndole que todavía está esperando y le cuelga.
Vera continúa su plan: su idea principal era entregar al hombre para que lo encarcelaran. Añade que le habían llamado diciendo que un hombre con pelo rubio sería el siguiente en alzarse y casualidad de que es la persona que andaba buscando Bobby. Greco le deja claro que, aunque se lo lleve a comisaría, no va a poder hacer nada, y le recuerda que ha habido gente que le ha estado encubriendo durante 4 años.
A Vera ese rubio le da igual, a quien realmente quiere es al ayudante, Flavio. Greco, quien intenta llevarse mejor con Vera le dice que van a intentar encontrar a ese tal Flavio. Al parecer Enzo quiere hablar con él, algo de un perdón, e igual con esas pueden sacar algo información. Pero antes de nada, tienen que pasar por simples turistas, así que Greco le pide a Vera que se cambie de ropa acercándose a una tienda.
Vera llama a Alexander y le dice que se va a retrasar porque tiene problemas familiares. Alexander necesita que se explique mejor. ¿Acaso la han castigado? Vera la responde que más o menos y que luego le llama.
Se suben al coche y Vera le pide que no le cuente nada a su hermana. Greco se lo promete y le pide que se acerquen al desguace para recoger su coche y así ir en coches separados.
Pase lo que pase, no quiero que saques la pistola - le advierte Greco
Ya con los dos coches, él la sigue hasta la ubicación de la iglesia.
Cuando llegan a la ubicación, Vera le pregunta si ve la iglesia. Este asiente tras confirmarle que es la que se ve al fondo cruzando parte de Grapeseed. Greco vuelve a dejar claro que no quiere armas involucradas. Si algo sale mal quiere que le deje ahí y huya. Vera se opone. Su protocolo es no dejar a ningún compañero atrás y menos si es alguien superior.
Suben a los coches, pero Greco se baja de inmediato y se acerca a Vera.
No sé a quién crees que vamos a ver, pero no tiene pinta que sea hostil ni contigo ni conmigo.
Bueno, eso habrá que verlo. Depende de las preguntas y de cómo las responda. - responde Vera.
No es un día para encañonar a alguien. Si has aprendido de Bobby, probablemente estés con esa mentalidad. Hoy no es uno de esos días. - recalca Greco
Se sube al coche y se acercan a la iglesia.
Vera ve un coche aparcado enfrente: el vehículo es muy parecido al que solía usar Luca. Da una vuelta y llama a Greco para avisarle. Este le indica que vaya a la entrada del pueblo, por la parte de la costa. No van a dejar el coche cerca.
Durante el trayecto hacía la iglesia repasan el plan una vez más, insistiendo en que no use la pistola. Greco le pide a Vera que le cuente qué tiene en mente. Ella le confiesa que estaba pensando en encañonarlo y llevárselo a su territorio. Greco le recuerda que, si se mete en problemas, él también se verá involucrado, y le pide que le deje encargarse.
Antes de entrar a la iglesia, Vera toma fotos de las matrículas.
¡Matrículas listas! - dice
Greco suelta una pequeña risita.
Bien hecho.
Al entrar, ven a un hombre rubio de espaldas, de pie frente a la cruz. Greco se sienta en uno de los bancos, mientras que Vera permanece de pie a su lado. Enzo, el rubio, les da la bienvenida. Vera mira de reojo hacia la puerta y luego fija la mirada en Enzo, frunciendo el ceño. Enzo, con una expresión calmada, mira fijamente a Greco, y les asegura que no tienen nada que preocuparse, que están solos. Afirma que no tiene intención de dañar al hombre al que admiraba en el pasado. Greco se pone de pie y se acerca a este, quedando a pocos metros de él.
Greco exige explicaciones sobre por qué busca el perdón. Enzo responde que su arrepentimiento se debe a no haberles contado la verdad sobre su pasado cuando empezaron a trabajar juntos. Mientras habla, Vera, de forma disimulada, saca su pistola.
Enzo continúa su explicación. Solo Bobby conocía toda la verdad. No haber compartido esa información en su momento fue uno de los factores que desencadenaron todo lo que ocurrió. Les revela que proviene de la familia Genovesse, una de las 5 familias de la Cosa Nostra. Al igual que Bobby, quiso alejarse de ese mundo. Durante una guerra entre familias, Bobby traicionó a la suya para ayudar a la de Enzo, desencadenando todo lo que ocurrió relacionado con Tyrone.
Enzo logró escapar y llegar a Marbella, donde se dedicó a ejercer como abogado, creyendo que era la única forma de luchar por la verdadera justicia. Confiesa que, mientras cooperaba con ellos, también estaba involucrado en otro plan: quería acabar con la corrupción y con la mafia estableciendo un negocio legítimo en la ciudad. Sin embargo, empezó a dudar, y antes de poder tomar una decisión definitiva, lo encontraron y le dispararon, sin darle oportunidad de huir.
Greco le pregunta qué sucedió después del ataque. Enzo relata que estuvo dos años en coma. Los hombres de su abuelo le rescataron y lo mantuvieron oculto en un búnker familiar, sin permitirle salir porque Luca, su primo - quien era casi como un hermano para él-, quería matarlo. Aunque estaban unidos por la sangre, sus ideales eran completamente opuestos. A pesar de la búsqueda de Luca, nunca logró encontrar a Enzo.
Vera aprieta con fuerza la pistola, tensa por la confesión. Enzo, nota la tensión en ambos, afirma que entiende que tengan muchas preguntas y que está dispuesto a responderlas todas. Greco le pregunta por qué no les informó antes de todo esto.
Enzo explica que, tras la muerte de su abuelo - su único familiar cercano-, , quedó atrapado en el búnker, sin posibilidad de salir por su cuenta. Finalmente, un sacerdote le ayudó a escapar y también lo ocultó. Al salir, descubrió que Luca había asesinado a todos los hombres que trabajaban para su abuelo. Cuando supo de la noticia de la muerte de Luca, Enzo asumió el mando de su familia, pero no para seguir sus pasos, sino para reparar lo que hizo y limpiar el legado de su linaje.
Vera interviene, acusándolo de mentir. Enzo sigue manteniendo la calma. Entiende su desconfianza, pero les asegura que lo que les ha dicho es verdad, aunque no les crea.
Greco, visiblemente molesto, le recrimina que no les haya dicho nada durante esos cuatro años. Entiende el silencio durante los dos primeros, cuando estuvo en coma, pero no el hecho de que nunca intentara contactarlos después. Enzo suspira, reconoce que le habría gustado que todo fuera más fácil. Tras la muerte de Bobby, intentó acercarse, pero no se lo permitieron.
¿Y ahora, qué pretendes? - pregunta Greco con seriedad.
Cuidar lo poco que queda de mi legado… y el de Bobby - responde Enzo.
Vera pide permiso para intervenir. Greco asiente y ella saca su arma, apuntando directamente a Enzo. Greco le grita que la guarde. Vera obedece, no sin antes saber cuanta gente les está esperando afuera. Este responde que nadie, que los dos hombres que hay en las inmediaciones están para prevenir amenazas externas, nada relacionado con ellos.
Entonces hace una revelación: Bobby tenía un hermano, Zack, quien secuestró a su hermana durante diez años. Una tos carrasposa le impide continuar. Saca un pañuelo y se limpia. Pregunta a Greco si sabe quién tenía amenazado a Bobby respecto a su hijo. Greco niega con la cabeza. Enzo explica que James, el padre de Bobby, junto con su hermano. Querían castigar a Bobby llevando a su hijo por el camino de la venganza, razón por la cual Bobby no pudo verlo durante tanto tiempo. Ese hombre sigue vivo, y esa es la razón por la que Enzo está allí.
Vera, incómoda por cómo está Greco tras todo lo que han escuchado, se acerca y lo cachea. Greco no aprueba del todo la acción, pero Enzo le dice que no tiene ningún problema. Vera encuentra su cartera y dentro de esta descubre una foto de él, un par de chicas, Bobby y Tyrone de bebé en su bautizo. Se la lanza a Greco, quien la atrapa al vuelo y la cierra sin mirar el contenido.
Vera le explica que le tiene con las manos en alto porque un familiar suyo, al parecer afiliado a la marítima en Marbella, secuestró gente en sus barcos. Sabía que tarde o temprano aparecería alguien justo como él.
¿Eres Vera Márquez? - pregunta Enzo, girando hacia ella con las manos todavia en alto.
Vera suspira, sabía que Enzo sabía algo.
Lamento lo de tu hermana - dice Enzo con sinceridad.
¿¡Que lo lamenta!? - responde Vera furiosa - ¿Dónde está Flavio?
Enzo le revela que su cuñado está al norte de la ciudad.
Vera se sorprende ante la información. Sabe que no va a ser tan fácil, pero ojala se le entregara para acabar con él de un disparo entre ceja y ceja. Enzo desaprueba esa forma de actuar, no cree que sea la mejor forma de hacer las cosas, pero Vera replica, a ella tampoco le han gustado las formas que ha hecho su familia. Se podría ver a Greco con el rostro serio y triste. Enzo exhala un pequeño suspiro.
En ese sentido no te pareces nada a tu hermana.
Que me dejes de comparar con ella, cuéntale lo que le tengas que contar a Greco y lárgate - le responde Vera con dureza.
Greco interviene, pidiéndole a Vera que se calme. Deja la cartera en el atril y pregunta a Enzo si va a ser un problema. Este niega. Greco mira a Vera y le pide que guarde la pistola. Ella obedece, aunque le deja claro a Enzo que puede desenfundar en cualquier momento.
Mientras Greco y Enzo continúan hablando, Vera revisa las puertas de la iglesia para asegurarse de que no haya nadie. Después se queda a unos metros de Greco vigilando las puertas.
Vera escucha la conversación entre ambos. Enzo le cuenta a Greco que un hombre llamado Turia ha mostrado interés en él porque cree que es manipulable. Por esa razón le contactó y también para ofrecerle el puesto de alcalde. Le menciona aquel sueño que compartían hace 4 años de cambiar Marbella. Greco, serio, responde que su visión de ver Marbella ha cambiado mucho desde entonces. Enzo, en cambio, sigue creyendo en ese ideal, y piensa aceptará el cargo. Reconoce que sus prioridades son distintas, pero insiste en que el tiempo para él es vital.
Greco le advierte: estará muy atento a su carrera a la alcaldía. Antes de que se marchen, Enzo les pide que recen por ellos y que se alegra mucho de que estén juntos.
Greco se dirige a la puerta de la iglesia, dejando atrás a Vera. Ella se acerca a Enzo y lo amenaza: si no fuera porque está con Greco, acabaría con él y con su cuñado en ese mismo instante. Le advierte que tiene mucha información sobre ellos, que si pudiera iría a por Flavio y le obligaría a cavar su propia tumba. Enzo le dice que su hermana y Greco no estarían muy contentos de que hiciera eso, y Vera añade que Bobby tampoco. Antes de que se vaya, Enzo le dice que ha sido un placer conocerla. Vera, fría, deja claro que no siente lo mismo.
Al salir, Vera le dice a Greco que ya se pueden marcharse.
¿En qué punto de la conversación le has amenazado cuando me he ido? - pregunta Greco al verla salir.
De principio al fin - contesta Vera.
Durante unos segundos, no se oye más que el ruido de los coches pasar por la carretera. Greco rompe el silencio
¿Estuvo a la altura de sus expectativas conocerlo?
Ha sido ridículo - responde Vera.
En algo estamos de acuerdo - dice Greco.
Vera comenta que ese no es el hombre del que le habló su hermana y Greco coincide. Ella tiene curiosidad por saber si su hermana sabe que Enzo ha vuelto. Que esté en la ciudad sí, que se ha ido con ella a verle no. Lo sabe desde hace dos días. Vera comprende por qué su hermana no ha respondido a sus mensajes y le cuenta que hace tiempo Iris la llevó a un lago donde le contó lo que sucedió con Enzo. Greco le pide paciencia y que la de tiempo.
Vera le pide por favor que no le cuente a su hermana lo de la pistola. Greco acepta, hoy por ti y mañana por mi. Vera menciona que ya le ha salvado una vez de que recibiera una paliza. Greco responde que la única persona de la que realmente teme de que le dé una paliza es su hermana. Se despiden. Ambos tienen asuntos pendientes. Greco le pide que tenga cuidado y cada uno se va por su lado.
Mientras estaba en la iglesia, Vera recibió una llamada de Tyrone. Al devolversela le cuenta que ha estado ocupada. Tyrone se ríe de ella. Ha estado ocupada porque la han castigado le responde y le pide que vaya al taller.
Allí se reúne con Tyrone, Alexander y Kevin, los únicos presentes. Tyrone les comenta que envió a Allen y Vega a realizar un trabajo para obtener más materiales para el taller. Si regresan con éxito, considerará hacerles miembros oficiales.
Alexander pregunta por el asunto de las “24 horas”. Tyrone se muestra intrigado. Vera intenta prolongar la conversación, no quiere darles explicaciones de lo ocurrido, pero tampoco les quiere mentir. Justo en ese momento, unos policías llegan para reparar el patrulla, dándole a Vera un respiro. Por el momento, se ha librado.
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Episodio 5 - Medianoche
Vera revisa su móvil desde la parte superior del taller. Lee los mensajes que recibió ayer. Uno de Alexander y otro de su hermana que dice: “Me gustaría hablar contigo cuando tengas un momento, es importante”.
Suspira, guarda el móvil y baja al piso inferior. Allí ve a Tyrone usando un mono de trabajo bastante feo, que le llama la atención, al igual que el coche que está reparando. Vera no puede evitar reírse, pero Tyrone, con gesto serio, le dice que no se burle que lo encontró en el taller de su abuelo.
Vera le pregunta por qué se lo ha puesto, y Tyrone le explica que es para atender a un cliente VIP. Apartado unos metros del coche, hay un señor con sombrero y traje, observando el trabajo que hace Tyrone con este. Cuando termina, Tyrone saca el coche del taller. Vera se acerca al hombre, y le pregunta cómo puntuaría el servicio. Él le responde que todavía no han terminado de atenderle, pero que de momento, le da un ocho. Tras decir esto, recibe la llamada de alguien que parece ser su jefe.
Mientras Tyrone habla con el señor del precio de la reparación, Vera sale del taller para comprobar si el coche coincide con una foto que tiene guardada. Nota que el color no se parece. Ronin la ve y se acerca, curioso, preguntando que hace. Ella le explica que hace unos días fotografió un coche igual, pero el color era diferente. Ronin le comenta que lo pintaron recientemente y le pasa unas fotos de la matrícula del coche. No coinciden. A Vera se le hace raro que Ronin haya sacado foto de la matrícula. Ronin se justifica, cuando no se fía de la gente lo hace. Además le dice que el hombre se llama Flavio.
El hombre sale del taller y, antes de irse, se acerca a Vera para avisarle que ha bajado la puntuación que le había dado al servicio. Ronin se despide de él llamándole “Flavio”, pero el señor lo corrige diciendo que se llama Fredo.
Vera le echa la bronca a Ronin, casi se sube al coche y le apunta con su arma. Tyrone interviene y le dice que se de la pistola. Ella se niega, la tiene para emergencias y tiene serigrafiado su número de serie. Tyrone, resignado, la deja estar, aunque no le importa. El también tiene una que les ha robado a la policía.
Tyrone añade que ha colocado un localizador en el coche. Ronin, por su parte, comenta que el hombre es de Brooklyn y que, además, es fiscal y le ha dado su tarjeta de visita. Ronin se la da a Vera pero Tyrone se la quita de las manos para mirarla primero. Después ella se la quita a Tyrone. Lee la tarjeta de visita en la que se podría leer: “Fiscalía criminalística - La fundación”.
Vera se pone alerta y les dice que les están rodeando. Les pregunta si conocían al hombre que han atendido. Ambos aseguran haberle visto por primera vez, pero mencionan que venía en nombre de su jefe. Vera les pregunta si ese jefe es italiano rubio. Ellos confirman. y Ronin añade que tenía la cara quemada. Vera se queda en silencio unos segundos, haciendo que Tyrone se interese, quiere saber por que hace esas preguntas.
Acabamos de tener delante al compañero de Luca - dice Vera seria. - Aunque puede que no sea él… eran muchos.
Tyrone y Ronin se sorprenden al oirla.
No sé Vera, parecía gente normal - responde Tyrone.
Vera les recuerda lo que Ryoko dijo hace unos días en la reunión y añade que, cuando conoció a Luca también parecía un hombre amable y educado que actuaba con normalidad, hasta que demostró su verdadera naturaleza.
Ronin cambia de tema y le cuenta a Tyrone que un contacto suyo le pasó una foto de un coche y le habló de un cargamento de armas. Le pregunta a Vera si quiere ir con ellos. Ella se niega, molesta. No va a ir a un intercambio de armas ilegales. Ronin insiste, diciendo que es una forma de demostrar que confía en ella. Vera no entiende cómo pueden asistir a algo tan arriesgado sin ningún tipo de cobertura y sin máscaras, ya que podría ser un policía encubierto. Ronin la tranquiliza asegurando que es un colega de Kyoto que le debía un favor. Aun así, Vera mantiene su negativa.
Vera entra al taller y le avisa a Alexander, que está terminando de tunear un coche a un cliente, que en unos minutos tiene una reunión. Mientras él termina, llama a Greco. Este le contesta, pero le pide unos minutos, primero tiene que solucionar cosas del trabajo.
Sale afuera a esperar. Entonces aparece Ronin algo nervioso con un leve temblor en la mano derecha. Vera le pregunta si está bien. Le responde que no, que se agobia mucho cuando la gente no responde ni hace caso y se pone con otras cosas cuando hay algo más importante.
En ese momento, Tyrone sale del taller, se sube a su coche que estaba aparcado junto a Vera. Ronin se despide de ella, se sube al suyo y ambos se van a hablar con el contacto.
Alexander termina con la clienta y se acerca a Vera. Le entrega unas fotos de matrículas de un coche clásico que podrían serle útiles. De mientras le pregunta si tienen que ir a algún sitio. Vera le agradece las fotos y le explica que hay que ir donde está Ronin, que se ha enterado de un cargamento. Aunque inicialmente se negó, Vera finalmente decide ir y acompaña a Alexander.
La ubicación es en un aparcamiento de Mirror park. Durante el trayecto, le comenta que su hermana le contó que hace tiempo vivió allí. También le agradece los mensajes de apoyo que le envió, y que tiene pendiente hablar con su hermana, que lleva dos horas esperándola. Alexander le sugiere que, como mínimo, debería dejarla veinticuatro horas, para que entienda que ella tiene su propio ritmo de hacer las cosas.
Llegan al aparcamiento y ven a Kevin alejado del resto. Les dice que todo está tranquilo y que se pueden acercar si quieren. Tyrone les dijo que se quedaran vigilando por si venía alguien. Unos metros más adelante, está McKenna, también vigilando. Le dice que hace unos días que no la veía y que tiene alguna cosa que contarla.
Vera se queda con Alexander vigilando desde el lado contrario mientras escuchan como Ronin habla con su contacto sobre el cargamento de armas. En cierto momento, Ronin se acerca y le pide a Alexander que vaya a por 5000 dólares a la sede. Vera le acompaña. A Vera esa cantidad le parece excesiva. En su país conseguir un arma es mucho más barato. Incluso se acuerda que una vez un vecino le regaló una.
Al llegar a la sede, le comentan a Alexander por radio que vuelvan, pues no parece que sea necesario el dinero.
Durante el trayecto, Alexander comenta que le resulta irónico que ahora Vera viva en Marbella y él en Los Santos. Vera le dice que es algo temporal, que solo ha venido a echarles un cable, aparte de otras cosas.
Al volver al aparcamiento, Tyrone pregunta cuantos todavía no tienen una radio. Aún faltan algunas, así que primero se pasan por una casa de empeños para conseguirlas.
Vera les espera afuera mientras terminan los trámites. Al salir, Ronin les mete prisa, tienen que dirigirse a un sitio. Vera pregunta a Alexander y McKenna si saben a dónde, pero ambos desconocen. Igualmente se suben al coche y le siguen.
Ya en el coche, Vera insiste a Alexander que les pregunte por radio a donde se dirigen. Él le dice que no hace falta, que confía en ellos. Vera le dice que pregunte de su parte. La respuesta no tarda en llegar, al parecer tienen que recoger un cargamento en un granero, aunque no sabe de qué.
Se detienen cerca de un edificio abandonado al norte. Tyrone le da una radio a Vera y le dice que no quiere nada de dobles morales. Vera le exige más información, no sabe por qué están allí. Ronin, visiblemente cabreado, no quiere que se alarguen más las cosas. A ver, nos vamos a cargar a gente, no están complicado, loco - responde
Alexander se sobresalta al oirle, no sabía nada. Van a recoger un cargamento y si hace falta abrirán fuego. Vera pregunta qué tipo de cargamento es, y Ronin responde que es lo que le explicó antes en el taller. Ronin cansado de tanta chachara se aleja a esperar.
Tyrone le dice a Vera que, si no quiere involucrarse directamente, puede ser sus ojos desde un punto alto. Ella acepta, y le pregunta si tienen algún tipo de información de esa gente o cualquier otro tipo de información. Tyrone le responde que no, pero que es como siempre ha hecho el Midnight. Va al coche de Alexander, saca una bandana de la guantera y se la coloca. Con eso y con la gorra que lleva no deberían poder identificarla. Guarda su pistola en la guantera, no la va a usar, solo es para casos de emergencia. Solo Tyrone va con una pistola, el resto con cuchillos y bates. Para ella no tiene ningún tipo de sentido lo que van a hacer y cree que las cosas no van a salir bien.
En ese momento, Greco la llama. Deja que termine la llamada y le envía un mensaje: “Ocupada. Yo también hago cosas”.
Pasan cerca de la casa de Greco e Iris y Vera balbucea que no espera que no estén en casa.
Aparcan en una montaña cerca del granero. Tyrone empieza a explicar el plan por la radio mientras observa el terreno desde lo alto. Vera, con el zoom del móvil, observa a varias personas armadas alrededor del granero.
Tyrone le dice a Vera por radio que se suba a una de las colinas para que tenga mejor visual. Esta sube con el coche y lo deja medio escondido entre unos arbustos. Se baja y se acerca andando hasta el borde de la colina.
Al principio parece ir bien el plan. Eliminan a unos vigilantes en una caseta, pero al intentar acercarse a por el cargamento, un enemigo les detecta y abre fuego. Vera intenta indicarles la posición de sus enemigos, y en una de estás la ven y empiezan a dispararla.
Rápidamente se aleja de la zona, pero justo uno de ellos la descubre y la apunta con una pistola. Vera levanta los brazos y le dice que no tiene nada, pero este le obliga a bajar por la colina.
En ese instante, llega parte del grupo y Tyrone dispara en la cabeza al agresor. Alexander, que iba en el coche, le grita a Vera que se suba inmediatamente, pero Vera se agacha para comprobar si el atacante sigue con pulso. Alexander le vuelve a gritar que suba, y finalmente ella obedece.
Mientras huyen hacia la ciudad, Vera le dice que están siguiendo a Tyrone y que no pueden dejarle atrás. Vuelven para recoger el coche de Alexander, pero Vera le grita que no vaya por el mismo camino. Alexander no entiende porque no ha bajado con el coche. Ella le explica que la obligaron a bajar caminando por la ladera mientras le apuntaban con un arma.
Por radio, pregunta si tienen el coche. McKenna confirma. Vera comenta que ella no habría bajado hasta allí, pero Alexander prefiere no discutir ahora.
Ellos parecen estar a salvo, y no parece que les haya seguido nadie. Deciden esperar orillados en la carretera. Vera critica la falta de organización del grupo, y Alexander, aunque está de acuerdo, le dice que no es momento para discutir, que primero tienen que escapar todos. Ella, sarcástica, le dice que seguro que podrán discutir cuando la palme alguno de ellos.
Comprueba los mensajes que le ha enviado Greco. Este quiere que le llame cuando pueda. Vera le dice que ahora le llama, pero este le pide dos minutos.
McKenna pasa delante de ellos con el cargamento. Alexander arranca y le sigue detrás. Vera les avisa que hay uno de ellos con una Sanchez, se lo han encontrado de frente y ha intentado pincharles la rueda. Vera les dice por radio que si siguen bajando hacia la ciudad, seguramente se encuentren con la policía. Tyrone les dice que cambien de ruta, y que vayan hacia el norte, hacía el aeropuerto de Sandy.
Se alejan de la carretera y se meten entre unos árboles para evitar que les vean. Parece que por el momento se han librado. Vera se sube a la furgoneta donde está McKenna, que tiene un disparo en el hombro. McKenna le dice que coja el encendedor del coche para parar el sangrado por el momento, que luego ya le tratara mejor.
Mientras Vera le revisa, le llama Greco.
Dos minutos - le dice Vera y le cuelga.
McKenna le indica que tiene la bala dentro. Esta le dice que va a intentar parar la hemorragia.
Greco vuelve a llamarla. Vera le grita que la deje dos minutos y le vuelve a colgar. Mientras presiona la herida de McKenna oye el sonido que le avisa de que le ha llegado un nuevo mensaje.
Greco insistente vuelve a llamarla.
¡Dos minutos! ¡No puedo ahora mismo! - le grita Vera frustrada. Sin dejarle terminar, le cuelga.
Vera le dice a McKenna que le va a inmovilizar el brazo con su camiseta y que no debería conducir más. Ronin se acerca y le pregunta por las llamadas. Vera le dice que es su hermana, que es bastante insistente. Ronin le dice que se vayan, que se lleve a Ryoko, que también está herida, y que se vayan en su coche, que tiene las pistolas.
Comprueba las pulsaciones de Ryoko; estarían débiles pero estables. La revisa y ve que tiene unas leves quemaduras. Al parecer se había quedado inconsciente durante un rato. Intenta que Ryoko reaccione y se despierte. Al oír su voz, Ryoko reacciona. Le dice que estaba viendo a Yuuko. Vera le dice que la deje y que se quede con ella.
Después de meterla en el coche, bajan hasta la sede. Greco llama nuevamente. Vera le dice a Ryoko que va a hablar con su hermana, que parece estar preocupada. Le recrimina que no entiende que parte de los dos minutos no ha entendido, y de manera irónica le dice que le gusta hacer esperar a la gente como a él. Este se disculpa y le pide que lo llame.
Llegan a la sede. Vera ayuda a Ryoko a bajar del coche mientras, poco a poco, los demás van llegando con los coches con el cargamento. Mientras el grupo descarga el cargamento, Vera le pide a Kevin que se quede con Ryoko y que evite que se duerma. Kevin asiente. Se acerca a McKenna, le dice que deje el cargamento, primero tienen que sacarle esa bala.
En la oficina, Vera había dejado unas cajas con material médico de primeros auxilios entre otros, con la etiqueta “NO TOCARRRR!”. Llama a Sol para saber si sigue despierto. Este le contesta y Vera le avisa que enseguida le llama de nuevo.
Sin perder tiempo, llama a Greco.
¿Te estás muriendo? - pregunta sin preámbulos.
No…, ¿por qué? - responde Greco.
¿Mi hermana se está muriendo? - sigue preguntando Vera.
Nooo - contesta, alargando la vocal.
¿Alguien se muere? - pregunta nuevamente Vera, cada vez más impaciente.
Sí - contesta
A tomar por culo… - dice Vera en voz baja - Pero, ¿alguien que me importe? - le pregunta a Greco.
Depende de si le quieres sacar información o no.
Vale, bueno. Entonces no me importa - le responde rápidamente. Con la voz más contenida añade - Voy a extraer una bala del hombro y luego te llamo.
Vera deja a Greco con la palabra en la boca y le cuelga. Inmediatamente este le llama.
¡Dos minutos! - le dice Vera y le cuelga de nuevo sin opción a replicar.
Mientras los demás terminan de guardar el cargamento, Vera se reúne con Tyrone, le dice que está Sol, el que les ayudó en su momento, por si puede venir para que trate a McKenna. Le pregunta si sabe dónde está. Vera le responde que en Garaje central. Tyrone le pide que le llame y que le diga que va a ir a buscarle, pero que vendrá con una bolsa en la cabeza, no puede saber donde está ubicada la sede.
Vera llama a Sol para avisarle. Necesitan de sus dotes como médico. Antes de colgar, Sol le informa que le han contratado en el hospital y que tiene novedades que contarle. Vera le dice que ya lo hablarán, y que ahora necesita aclarar unas cosas con su cuñado.
No me vuelvas en la vida a colgar el teléfono así, después de decirme lo que me acabas de decir. ¿Te queda claro? - le echa Greco el alto a Vera.
No se si lo sabes, pero lo primero es la vida de los demás y luego ya responder llamadas - le replica Vera.
Greco inhala hondo para mantener la calma y le pide explicaciones. Vera le dice que no se lo puede contar. Realiza una comparación con su malla de policías y si alguna vez ha tenido un operativo que ha salido fatal.
Greco parece enfadarse de nuevo y empieza a subir el tono, pero enseguida se contiene al darse cuenta, a parte de que está en un lugar público, y le empieza a hablar entre dientes. Quiere saber qué hacía ella en una zona de disparos. No lo sabe ni ella.
Vera pregunta por lo que le ha dicho antes Greco de que se moría alguien. Este suspira y dice un nombre: Enzo. Vera le pregunta por qué. Vuelve a suspirar un poco más fuerte. Le pide que le preste atención, lo que le va a decir solo lo saben ella, Iris cuando lo lea y un policía que le está ayudando con la investigación.
Vera le advierte que más le vale borrar el mensaje que le ha enviado a su hermana, que se ha quejado muchas veces de que Greco no le dice las cosas en persona. Este le hace caso y borra los mensajes. Ya se lo comentará en persona.
Greco le revela que Enzo tiene metástasis, leucemia y algo en el pulmón. Ahora entiende porque tosía tanto. Greco le dice que le llamaba porque necesita que la ayude. Sin embargo, hace una pausa y rectifica, diciendola que no vaya a lo loco.
Vera sabe que realmente sí quiere pedirla ayuda, no tiene problema en ello, y le pregunta si es por algo de su hermana. Le dice que en parte. Greco prefiere ir a lo importante ahora, ya hablarán sobre su hermana más adelante.
No quiere que vuelva a pasar algo como lo que pasó el otro día en la iglesia, y por eso cree que lo mejor es que trabajen juntos. Ambos saben que cuando un animal está herido es peligroso. Está tratando de averiguar y de entender qué es lo que quiere hacer Enzo.
Greco le pregunta qué sabe el SNI sobre ella. Vera le dice que es información clasificada. Pero no parece tan clasificada si hasta él se ha enterado de cosas. Le dice que acaba de estar con un agente y le ha comentado cosas de ella, de un expediente médico, de lo que pasó en un barco y más cosas de un operativo.
Vera le dice que esa gente tiene un contrato de confidencialidad y que si se lo ha contado entonces están infringiendo la ley. Greco le dice que a esa persona no parece importarle mucho entrar en la cárcel.
Tyrone la avisa por la radio para reunirse. Vera le dice a Greco que tiene una reunión y que luego le llama. Sin embargo, Greco le dice que ya hablaran en otro momento, y que tienen que tener una conversación seria sobre qué sabe el gobierno sobre ella. Hasta entonces, si tiene que curar balazos, que lo haga, pero que no los dé.
Vera sube a la oficina donde se encontraban Tyrone y el resto del grupo. Tyrone, con la bandana en su brazo izquierdo improvisado como vendaje, y Ronin con algún corte visible, estarían de pie en el centro de esta fumando; Ryoko sentada en el sofá encorvada todavía sin tratar; y Alexander en una esquina de la sala bebiendo.
Se percata del trapo sucio con rastros de sangre que tiene Alexander en el brazo derecho. Se acerca a él y este le dice que tiene un pequeño rasguño. No había encontrado vendas así que ha improvisado con ese trapo que estaría empapado en whiskey. Vera frunce el ceño, y empieza a sacar material de primeros auxilios de sus cajas y a tratarle.
Mientras Vera le trata, entra Nina a la sala. Con su mirada recorre el lugar, mirando uno a uno, arqueando una ceja al ver el estado deplorable en el que estaban. Alexander evita mirarla. Nina se acerca a Tyrone y Ronin y les pide explicaciones de por qué están así. Ronin empieza a explicarle lo sucedido frustrado por cómo han acabado las cosas, no se han organizado bien.
Termina de vendar a Alexander y se dirige hacia Ryoko, le tienen que tratar las heridas. De fondo escucha la conversación entre los tres. Ronin parece molesto porque Tyrone no le dejó llevar el plan que tenía en mente y que para algo es el caudillo de armas. Nina le dice a Tyrone que si Ronin es el caudillo de armas debería haber confiado en su plan.
Se dirige hacia la entrada. Tyrone la detiene antes de que se vaya y le dice que ya pueden sacar a Sol de la sede. Vera le comenta que primero tiene que tratar las heridas de Ryoko y luego ya se lo lleva.
Baja donde estaba Sol y Vera le explica el estado de Ryoko para que la trate. Mientras se va a una taquilla que hay al fondo de la planta para ponerse algo de ropa. Solo encuentra la ropa del club náutico de Alexander. Resignada, se pone la camiseta y sube arriba con el resto.
Pilla una cerveza de la nevera de la sala y la va bebiendo a sorbos mientras Ronin comenta que tiene que encontrar a gente para que participe en las carreras.
Poco después de terminar la reunión, recibe un mensaje de Greco para saber si sus amigos tenían abierto el taller. Esta le responde que ahora va uno para allá. Vera anuncia que tienen un cliente esperando en el taller y que vaya alguien. Ronin le comenta que va él.
Se acerca a Sol. Le agradece que haya venido a ayudarles y que siente las formas. Este le dice que no se preocupe. McKenna le da una bolsa a Sol para que se la ponga en la cabeza y le sacan de la sede.
Vera les avisa que se va a duchar a la casa de al lado de la sede.
Media hora después, mientras se secaba el cabello, recibe una llamada de su hermana. El tono de voz de esta es serio, exigiendo explicaciones por todo lo que estaba ocurriendo. Vera se queda en silencio unos segundos antes de responder, consciente de que esa conversación no sería sencilla.
Más tarde, Vera regresa a la sede. Al no ver a nadie llama a Alexander. Necesita recuperar su pistola. Este le dice que la ha guardado en la caja fuerte y que ahora va para allí para devolvérsela.
Bajan al sótano donde tiene la caja fuerte y Alexander busca su pistola revisando el número de serie y se la devuelve junto a la munición que llevaba.
Suben y le pregunta si tiene el coche, le contesta que lo tiene en su casa. Se suben al coche y se dirigen al taller. Durante el trayecto, Alexander le comenta que les están solicitando asistencia en el taller pero que no tienen grúas. Esta les dice que podrían alquilarlas por el momento.
Vera le dice que la técnica de las veinticuatro horas casi funciona, que al final le han llamado a ella. Según Alexander eso es una victoria, que es lo que se buscaba: una forma de marcar sus propios tiempos, algo muy importante.
Llegan al taller. Ronin va corriendo hacia ella y le pide que la siga. Le pregunta si fue ella quien se dejó la pistola en el coche de Alexander. Esta le dice que ya lo han solucionado. Ronin le comenta que ha ido Greco a tunear un coche.
Entra al taller y observa el coche que están arreglando, es un coche de secreta de la policía. Con ellos han venido un par de perros de la policía. Da la casualidad que uno de ellos se parece mucho al perro de Vera, algo que la pone un poco triste, porque no se lo pudo traer cuando vino a España.
Al fondo del taller está otro policía con un chaleco al que le están arreglando su vehículo. Este se acerca hasta ellos. Al verle más de cerca, Vera se sorprende, le conoce: es Boyle, el agente con el que estuvo trabajando codo con codo en una investigación del SNI hace un año en esa misma ciudad.
Alexander le dice que no sabía que había vuelto a la ciudad. Boyle le dice que se lo había dicho a Tyrone. No había informado a Alexander. Boyle desvía la mirada hacia Vera y le dice que creen que deberían ponerse al día.
Alexander, interrumpe y le pregunta a Boyle si el hecho de que esté de nuevo por la ciudad debería preocuparles. Boyle no puede decirles mucho, solo que cosas del pasado están volviendo a la ciudad.
Boyle se vuelve hacia Vera preguntando cómo está. Le contesta que bien y con curiosidad de que le tiene que contar, pero le pide que le de un momento para cambiarse, que es que tenga las pintas más adecuadas. Vera vuelve y Boyle le pide a los chicos que le disculpen un momento que tiene cosas que hablar con ella. Vera le pide que le siga. Boyle antes de nada, apaga la bodycam que lleva.
Ya a solas, Boyle le pregunta qué hace allí. Vera le dice que les está echando un cable con las redes sociales y aparte de hacer de asesora legal. Boyle no la cree y la vuelve a preguntar nuevamente. Vera, le dice lo mismo. Este, algo más serio, le repite la misma pregunta, le pide que sea sincera, y que no le trate como si fuera imbécil.
Boyle le cuenta que anda un poco preocupado y que si se han separado del resto es porque venía a preguntarle sobre asuntos serios.
Boyle le pregunta si hay algo por lo que se debería de preocupar. Que sepa Vera no.
¿Sigue vinculada de alguna manera a su antiguo trabajo? - pregunta Boyle.
Por el momento, no. Dejé mi placa - le responde Vera sincera.
Boyle le dice que le va a contar algo en confianza. Lo que había comentado cuando estaban con Alexander y el resto no era broma. Tiene miedo de que realmente aparezcan fantasmas del pasado. No puede decir nada en claro todavía, pero está alerta.
Últimamente se han ido produciendo muchas casualidades, que él no es de creer en esas cosas, pero se le está haciendo raro. Vera le dice que ella tampoco cree en las casualidades.
Le pregunta si conoce al comisario Rodriguez. Esta le dice que le han hablado bien de él. Boyle hace una pequeña pausa y le pide que avise a los chicos de que se anden con ojo. Vera le pregunta si por eso era la pregunta del comisario. Boyle niega. Simplemente salió su nombre en una conversación que tuvo con él y le entró curiosidad por saber de qué la conocía. Aunque le confiesa que todo eso se produjo por una confusión. Vera quiere saber por qué le dijo su nombre.
Boyle le explica que estaban hablando de fantasmas del pasado y en un momento le comentó al comisario que él sabía que hace tiempo hubo un secuestro de una chica, de la que solo recordaba el apellido: Márquez, y buscaron el historial médico. No se refería a ella, pero Boyle enlazó puntos.
Vera, intrigada, le pregunta a Boyle si todo eso tiene algo que ver con lo que está pasando por la ciudad. Boyle admite que hay algún punto que parece conectar, pero que todavía no sabe cómo, y que no la quiere asustar. Esta le dice que no lo hace tan fácilmente.
Al decir Vera esas palabras, Boyle le pregunta si recuerda lo que pasó los últimos días cuando trabajaron juntos, de aquel agente que desapareció. Vera asiente. Boyle continúa. Le dice que él pidió un reconocimiento facial del que no salió ningún resultado. Ese es uno de los puntos que concuerda.
También le cuenta que el comisario estaba preocupado, haciendo que él también se preocupara. Vera cree que si el comisario estaba preocupado es porque es algo serio.
Vera se alegra mucho de que esté en el cuerpo policial. Pensaba que solo tenían incompetentes. Boyle le dice que si necesita cualquier cosa puede contar con él. Vera le toma la palabra y le pide un favor, si encuentra a un hombre que se llame Flavio y que tiene un apellido similar al que ya conocen, que por favor, la avise.
A Boyle no se olvida una cara. Justo ese hombre fue uno de los que pintó una mano negra en comisaría, y acepta encantado. Vera se lo agradece. Boyle le recuerda nuevamente que tenga cuidado y que si necesita ayuda le diga. Vera le dice que igualmente y que los policías son bienvenidos, aunque Tyrone diga lo contrario.
Por último, Boyle le pregunta si recuerda el nombre de la señorita matriarca, que la conoció el año pasado pero no lo recuerda, y también si recuerda el nombre del chico que apareció aquella vez herido, que en ese momento ella estuvo con él y Sol ayudándoles. Vera cree recordar que el nombre del chico era Kranchisqui, el de la señora matriarca no lo sabe.
Antes de irse, Boyle con una leve sonrisa le recuerda que si pasa cualquier cosa le avise. Vera le acompaña a la entrada, donde se despide de ella y de los chicos.
Vera les explica que Boyle le ha avisado que deben tener cuidado, que fantasmas del pasado andan apareciendo. Y el favor que le ha pedido.
Alexander le comenta lo del localizador, pero Vera ya lo sabía, se lo había comentado antes Tyrone. Al parecer todos los del club tienen una foto por si encuentran el coche. Esos coches no pasan muy desaparecidos.
Ronin le pide disculpas a Vera por involucrarla en el robo de las armas. Vera prefiere no hablar sobre eso. Aunque se vuelve a Alexander y le echa en cara que por eso siempre hay que preguntar a dónde se va, por si hay que prepararse para algo. Alexander se encoge de hombros, donde van sus hermanos va él, sin hacer preguntas.
Vera le pregunta si le puede hacer algún tipo de test. Este le pregunta de qué tipo mientras Vera saca su libreta y empieza a hacérselas. Tras terminar, Alexander le dice si todo eso de test era para decirle que tiene que ir a un psiquiatra. Esta le dice que no, que ha sido por lo que ha dicho Ronin de que parece un robot. Alexander le dice que es su forma de ser.
Vera se despide diciéndoles que se va a echar en el sofá de arriba, Alexander le dice en cuanto termine el cigarrillo él también va y Ronin que se va a tirar por un puente. Vera para en seco y se vuelve hacia Ronin preguntando si también quiere que le haga un test. Este accede.
Después de apuntar también las respuestas de Ronin en la libreta, este le pregunta que hace con esa información. Vera le dice que se quedan en su libreta. Ronin solo espera que no lo use para chantajearle. Vera le dice que eso siempre. Ahora si, se despide de ellos, y se va al sofá a descansar.
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Episodio 6 - Fuera del tablero
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Episodio 7
Vera despierta en la casa de Iris, que está durmiendo, y le deja un café en la mesilla de noche. después, sale a dar un paseo.
Va al casino a tirar de la ruleta en compañía, pero no hay mucha suerte.
Vera y los Midnight hablan con Boyle, Boyle se queda a solas con ella y le comenta, como excompañera del SNI si conoce a las personas de una foto que le enseña (Dante Salieri, Agatha), pero Vera no conoce a ninguna de las dos personas.
Cuando Boyle se va, vera habla con Ronin y Blake comentarles que claramente ha ido a sacar información, y que no tienen que decirle nada. Blake y Ronin se pelean sobre esto y Ronin se va.
Tiene una discusión a solas con Blake advirtiéndole de que no suelte información.
Le intenta sacar información al italiano (Damiano) sobre el secuestro de Olivia. Tras esto, ven a una persona enmascarada en el tejado y con ayuda de Sol van a investigar pero no encuentran a nadie, ven a Olivia de manera sospechosa, al rato ven a la persona enmascarada irse en coche por los túneles.
Tras esto, ella y los midnight van a la sede de Ubre para investigar, ya que el helicóptero que les estaba observando llevaba su logo. Le cuentan a la encargada que quieren tener una cita en un lugar de la montaña al que no se puede acceder en coche, a modo de tapadera para sacar información sobre quién les puede haber estado espiando.
Cuando salen, Vera se queda hablando con un policía que conoció, al que de manera accidentada le propina un puñetazo.
Al llegar Vera al taller ve un coche el cual sospecha que es de la persona que los ha estado espiando y lo espera a que baje. ve un coche llegar y piensa que es la persona pero eran Ryoko y Mckenna. Vuelven a ver el helicóptero pero se choca contra una pared y ven que no supone un problema. Habla con Sol para comentar la situación del día mientras va a casa de Iris a dormir, al llegar se quita las botas y se sienta en la cama, donde Iris está durmiendo con papeles asomando bajo su almohada, que serían sobre tipos de uva en la zona de Marbella.
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Episodio 8 - Tomates y piñas
Vera está estirando en la colina de arriba de casa de su hermana, ve un mensaje de greco y le llama, y este le cuenta que tiene que hablar con ella urgentemente.
Entra en la casa y se da una ducha.
Llama a Blake al salir, que le pregunta si ha llegado la baja de Nick desde el hospital, también le comenta que está en el casino y que está enzo ahí, llega al casino, pero no puede llegar a hablar con Enzo ya que se estaba marchando.
Vuelve al taller y Blake le dice que se cambie para hacer “trabajo de campo”, que en realidad es que va a hacer un convenio del concesionario junto con los midnight drivers.
Tras este trato, el grupo va a robar piezas para el taller, en el camino tiene una charla con Ronin sobre su pasado en el sni, también recrimina a Ronin que se deja llevar mucho por sus sentimientos.
Roban las piezas y vuelven sin ningún tipo de complicación. Más tarde realiza una llamada con Greco en el que le hace esperar 10 minutos para tener la charla pendiente.
Llama a Sol mientras hablan de coches y justo aparece en el taller, que iba a cambiar el color del coche del hospital. Sol le cuenta que su jefa se ha ido de viaje y que le han ascendido . Llega Nick al taller y Ronin también se une a la conversación, para echarle un ojo a Ronin ya que no se fía de él por su baja.
De nuevo, llama a Greco y este le dice que vaya urgentemente a su ubicación. Hablan sobre sol, y que la jefa que se ha ido de vacaciones, le habló a greco en comisaría sobre Arthur y como habla; también habla sobre cómo no se fía de Boyle y la información que le proporcionó ayer, y como Enzo fue el que la estuvo espiando
Greco, en confianza, le cuenta que vio a Agatha, y Vera se enfada porque Iris no se lo ha dicho. Greco le dice que Iris y ella tienen que hacer como que están enfadadas con él porque pueden estar siguiéndolo y no quiere que les pase nada.
Descarta que agatha les vaya a hacer daño a ellas, pero no a él. Hablan de su manera de actuar y como es errática en todo lo que hace. Vera le cuenta a Greco el pasado de Agatha. Tras estar con los O’Neill, Arturo iba a sacarla de esa familia, pero todo se torció.
Quedan en hablar por dark chat y solo hacer llamadas en oculto.
Entra en frecuencia de los midnight, que van a vigilar a Enzo
Llama a Sol y se ven en el taller, le cuenta un poco de la charla con Greco. Ayuda también a Sol en un aviso como enfermera.
Más tarde va con sol a tomarse algo en el bar de los moteros, uno de los cuales le da a Sol un palo de billar, que termina regalándole a vera.
Vuelven a casa de Vera, y terminan comentando la situación de Canario y por qué no llama a Vera.
Ronin la llama, le pregunta qué tal la cita, y vera le dice que no hubo cita al final. Ronin le dice que debería aprender a mentir mejor y Vera alterada le pregunta si le hubiera gustado que la cita hubiera sido con él, y este responde que si, le da las buenas noches y cuelga.
se queda un rato hablando con sol, principalmente sobre su jefa, la que se ha “ido de vacaciones”. Por último le hace un repaso sobre su situación con greco y que ambos tengan cuidado.
Se despiden y Vera se va a casa de su hermana. Cuando llega la encuentra durmiendo, deja su bolso en el suelo y se sienta, para luego acostarse al lado de su hermana.
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Episodio 9 - La Fundación
Vera habla con Iris, que le dice que ha estado hablando con Tyrone y la banda. Después de eso habla con Blake que les dice de ir al parque, con lo que Vera se sube al autobús para llegar. Habla con los midnight sobre la charla de Iris y Tyrone y luego van a la base para tener una reunión para estar prevenidos, y para recaudar información.
Tyrone va a hablar con Enzo a solas, y vera le advierte que tienen que ir a vigilar. Vera cuenta toda la información que lleva recaudada hasta ahora: el secuestro de Olivia, Boyle espiando, las vacaciones de la jefa del hospital.
Siguen comentando el tema de Enzo y parece que quiere estar de su lado. Tyrone va a hacer como que confían en él, y Blake sugiere que deberían hacer lo mismo por parte de Zack Tarantino. Hablan sobre qué estrategia seguir y qué pasó con el tema de luca.
También preguntan sobre Greco e Iris y el grupo le comenta que los habían visto juntos, y que no estaban separados.
Tras esto, apurada, Vera llama a Greco para preguntar si el plan de contarle a todo el mundo que Greco e Iris están separados sigue en pie y greco le confirma que sí.
Al regresar Vera, votan a sol como médico oficial del grupo. Termina la reunión y todos salen menos Vera, que Tyrone le pide hablar a solas. Le pide que le cuenten las cosas, y le pregunta si ella está cómoda dentro del club, Vera le reclama que llevan a cabo los planes sin profesionalidad.
Tyrone le comenta que se está barajando que Vera forme parte del grupo, y esta le dice que está muy bien como está, y que no necesita una etiqueta para saber lo que vale, Tyrone le explica que ellos no son tan solo amigos, que ellos son familia y quieren poner sobre la mesa que ella sea familia.
Vera le cuenta que ella no piensa igual y que su única familia es su hermana.
Vera va con Damiano a una joyería ya que se le han roto las gafas, y le espera fuera mientras habla con la dependienta, lluego vuelven al taller y Daminano le pregunta por qué pensaba que habían fingido el secuestro de Olivia, y vera responde que como a él le gusta podría haber sido para llamar su atención.
Al rato se va y al entrar al taller Vera llama a Iris, le dice que es muy incómodo tener citas para sacarle información a alguien. Iris insiste en saber con quién era la cita y Vera se excusa diciendo que más tarde iría a casa a dormir. Al final vera le cuenta que ha tenido una cita con un italiano e iris se exalta.
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Episodio 10 -
Vera despierta y llama a Sol, este le dice que vaya rápido al hospital, ya que al parecer han secuestrado a Ronin y le han torturado. Además, mientras espera llama a Greco para comentar la situación. Llega al hospital y va hacia Ronin. Sol la aparta un momento para comentarle lo que ha pasado. Robin cree que está en la noche del miércoles y además le han cortado el tatuaje de la espalda.
Al acercarse de nuevo al grupo ve a Castle, a pesar de que Vera pensaba que estaba muerto. Entra en el hospital y va a la habitación con Ronin. Tras esto, vuelven a la sede para tener una reunión tras lo sucedido con Ronin. Al parecer chocó con un Deviant negro en mirror.
Descubre que Boyle trabajó para Dante Salieri , lo que hace hace que desconfíen aún más de él. También le cuentan a Vera que Agatha los estaba espiando. Damiano la llama y le hace esperar hasta que termine la reunión.
Cuando acaban la reunión, Blake le dice que le han encargado como misión buscarle un coche.
Damiano le propone una cita, pero Vera le da largas por el momento.
Habla con Mckenna, que va a recogerla al taller para ir a hablar. Cuando llegan al lugar, le pide un favor. Le pide ayuda para encontrar a su tío, que cree que o está en federal o enterrado. Mckenna le cuenta un poco su historia, y que está preocupado de que le haya pasado algo a su tío. Vera le dice que intentará encontrarlo.
Vera le da una pulsera de la amistad, y Mckenna le dice que la colgara en el retrovisor del coche. Se suben al coche y Mckenna comienza hablar sobre que sabe de Agatha, ya que ha ido al taller hacía un rato, le cuenta también que al rato estuvo merodeando por el taller.
Van al pantano cerca de la presa, que es un sitio que le dijo su hermana para calmar y despejar la mente; se sincera con él sobre cómo conoció a los midnight, sobre su pasado en los sheriff, en la policía y en el sni; y también sobre lo que le pasó en el barco. También habla sobre su hermana y su padre.
Cuenta que de vez en cuando se escucha a Iris gritar en sueños, y piensan que hasta qué punto Luca pueda estar muerto si siguen pasando este tipo de cosas. Al terminar la charla se vuelven a subir en el coche y Mckenna la deja en la sede.
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Episodio 11 -
Sol le compra una moto y le regala un cromo, por lo cual Vera se emociona mucho. Ronin la llama para quedar y hablar de algo importante. Al verse, Ronin le dice que le gusta y Vera queda impactada.
Vuelve a casa y alterada llama a Greco para pedirle consejo y le dice que si no le ha salido del alma decirle que le quiere devuelta no cree que le guste a Vera de verdad.
Llama a Sol mientras se ducha y le cuenta lo que ha pasado con Ronin, dando la casualidad de que Sol estaba con Damiano. Le llama para preguntarle y contarle que Ronin se le ha declarado por su culpa.
Nerviosa, se tumba en la cama.
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Episodio 12 -
Queda con Damiano. Hablan sobre los sentimientos de este por Olivia, y parece que su intención con Vera fue "usarla" de parche.
Van al parque de atracciones a comprar helado, donde se les unen Sol y una amiga suya del hospital. Sol le ofrece una cita psicológica en el hospital, ya que era una encerrona para conseguirlo.
Se excusa un momento para llamar a Blake, que parece que ha bebido; que está organizando una fiesta después de haber ganado mucho dinero en el casino, y le dice que va a ir a recogerla. Después llama a Canario, y le pide explicaciones de por qué ha estado 15 días sin llamarla, se enfada con él y le dice que no se cree que haya estado con los chicos en la sede porque de ser así Ronin le habría partido las gafas
Llega Blake y la recoge para irse a la fiesta, pero Verá decide conducir ya que Blake no está en condiciones.
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Episodio 13 - La fiesta
Vera despierta con resaca y revisa su teléfono, va a la cocina y llama a Masaru, pero no está disponible. Llama a Ronin, le pregunta si está borracha y le pregunta por Blake. Se da una ducha y se cambia, va a la cocina y se toma un café
Sale y ve a Sol, que van a dar una vuelta pero Ronin la llama y le dice que hay reunión , entonces Sol le deja el coche para ir a la sede. Allí, comentan la situación de Ronin y Damiano, también el tema de Nick.
Le pregunta Nina cuáles son sus intenciones realmente en el club, ella dice que lo que quiere es legalizar el negocio, y Nina le pregunta que eso describe a una trabajadora, no a una miembro del club. Tyrone le dice que no es una santa, y que todos los que estaban presentes en el asesinato de luca cargarán ese pecado de por vida. Nina dice que nada queda en claro, y le pregunta si podrá hacer lo que hay que hacer cuando tenga que proteger a los suyos, vera contesta que ha estado en esa situación y si ha ayudado. Nina le dice que no quiere que se fuerce y que si quiere tomar su camino es libre de hacerlo
Vera se acerca a la cafetera y se hace un café, mientras Nina comenta la situación que pasó con su secuestro por Agatha, Franchesco y el tío de Tyrone. Llama a Echedey, y este le dice que tenían que hablar, pero Vera no se acuerda.
Llama a Greco y le cuenta lo nuevo que sabe de Ronin y Damiano, Greco le dice que no se acerque al chico, pero vera le dice que ellos comparten círculo de gente.
Vera cree que Ronin tiene problemas de ira, y quiere hacerle sesiones de terapia.
Greco le dice que va a “hacerle una visita” y Vera le pide por favor que no. Tras esto, llama a Ronin, le dice que armiche ha vuelto y vera contesta que está enfadada con él. Ronin le dice que su conversación se la ha contado a Nina. Se disculpa por haberla agobiado, y quiere saber su respuesta respecto a que le gusta.
Blake le manda un mensaje de que Iris ha estado en su casa y la llama corriendo, muriéndose de vergüenza. Iris le dice que es su casa y ella puede meter a quien quiera en su casa. Acto seguido llama a Blake para decirle que le odia.
Llama a Canario, que le dice que está ayudando a Tyrone con un trabajo. Queda con Sol en el hospital, Mckenna llama a Sol diciéndole que necesita su ayuda. Lo lleva a la sede y espera a que lleguen los heridos. Vera sale con Tyrone y ayuda a Blake y Canario a llegar a la sede.
Vera le cuenta a Sol lo que ha hablado con Ronin, y le cuenta también que Greco se lo quiere llevar, aunque justo llega Ronin y les interrumpe.
Los Midnight van al casino y Ronin le pregunta si quiere ir con él, pero Sol le dice que tiene que hablar con ella y no va a poder ser. Habla con dishark que tiene un outfit bastante peculiar. Le dice que le odia y que si llevaba esa ropa cuando le ha visto su hermana. Le pregunta si Ronin le ha pegado una paliza hoy, pero Blake le responde que no, también le pregunta dónde están las galletas y Vera le dice que no va a volver a su casa.
Sol y ella se van de la sede, vuelven a su casa. Le cuenta que Iris está enfadada con ella. Sol le dice que no pasa nada por salir de fiesta y volviendo al tema de Ronin, que tiene que cortar de raíz y decirle que no directamente. Vera le dice que nunca se ha planteado nada con nadie, y que siente que cada vez que habla con alguien Ronin va a pegarle una paliza
Sol le pregunta si ella siente algo así por alguien, y vera le responde con la experiencia de su familia. Damiano llama, pero Vera hace de contestador y evita la llamada. Canario llega a su casa, vera y sol van con él y vera le recrimina donde ha estado todo este tiempo, y le dice que ha estado haciendo trabajos, y que ha ido a marbella solo para hablar con ella
Canario dice que él está en el midnight porque le prometió a Bobby que cuidaría de Tyrone. Vera dice que Ronin le va a pegar una paliza, Sol le dice que podría haber llegado antes y Canario responde que no iba a meter a alguien que quiere en sus trabajos. Sol le cuenta todo lo que ha pasado con Ronin. Vera entra a su casa a cambiarse y le dice a Blake que necesita otra fiesta.
Canario le pide perdón por no llamarla y le ofrece helado que tiene en su casa. Vera le dice que se lo pensará. Hablan con Sol sobre lo que ha pasado estos días desde que han vuelto a Marbella.
Vera pregunta qué significa ir de copiloto a carreras, le dicen que es una cita. Tras tantas emociones fuertes y algo de confusión, Vera se va a dormir.
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Episodio 14 - Un girasol bajo la tormenta
Vera está tomando un café en el salón. Deja el vaso en la mesa y revisa los mensajes del móvil: tiene varios de Ronin, Armiche, Alexander y algunos más.
Sale de casa y llama a Alexander para que le pase a buscar. Cuando la recoge, le comenta que en algún momento tendrán que conseguirle un buen coche, uno con estilo que represente su personalidad.
Llegan al taller y se reúnen con el resto. Al ver que Alexander y Ryoko llevan la ropa del Midnight, Vera decide ponerse acorde a ellos. Sube a la planta superior a por una camiseta y al regresar con Alexander y McKenna les pregunta si también han escuchado un estruendo. Al principio pensaron que era algo relacionado con los coches, pero luego se percataron de que provenía de la gasolinera. Se acercan a la entrada de la calle que da al taller para comprobarlo, pero no ven nada extraño.
Mientras conversan sobre los clientes que han ido al taller durante el día, McKenna menciona algo sobre una foto de Greco con Agatha. Le cuentan a Vera que siguieron a Agatha porque creían que se habían llevado a Nina a la fuerza y tras dar unas vueltas, encontraron a Agatha hablando con Greco. Alexander y Ryoko le cuentan que al parecer le sacó un cuchillo, pero el comisario no pareció inmutarse. McKenna le pasa la foto a Vera, en la que se ven a Agatha y Greco a lo lejos, en una playa. Sin embargo, le comenta que Kevin tenía una mejor porque se acercó a confirmar que era realmente Agatha. Ryoko añade que estuvieron a punto de secuestrarla, pero en ese momento apareció Nina en radio.
Vera envía un mensaje urgente a Greco a través del Dark chat. Ryoko le comenta que le resultó extraño que dos personas como ellos se juntaran para hablar, y no parecía que fuera ninguna trampa, parecía una conversación normal.
Alexander le pregunta a Vera si podría averiguar algo más, pero ella responde que lo ha dejado con su hermana y que la situación está complicada, además de que la dejó sin darle ninguna explicación.
Vera se excusa diciendo que va a por la sudadera. Mientras sube a la planta superior del taller, llama a Greco y le dice que tiene una foto suya con una chica pelirroja en la playa. Greco le pregunta quién se lo ha dado, pero Vera se limita a decir que es información confidencial. Greco insiste que para estas cosas no lo son. Vera le explica que sus amigos estaban buscando a otra persona cuando lo vieron y que le sacó un cuchillo. Greco confirma que es cierto, pero aclara que no iba a hacerle daño. Vera le pregunta si la habían detenido, pero Greco le dice que no tiene nada que ver. Vera mira su reloj.
Tras terminar de asignar a sus compañeros, Greco vuelve a la conversación con Vera. Él se queda un rato en silencio pensando antes de decirle que no la detuvieron y que es un asunto personal.
Vera también le cuenta que sus amigos sospechan de Agatha. Al parecer el grupo con el que se mueve se ha pasado bastante por el taller y saben que es una asesina, aunque ella no ha dicho nada.
Greco le pide que le deje un tiempo para pensar sobre eso. Vera le comenta si sabe lo de Armiche. Greco no parece saber nada, pero antes de que le diga nada más, le pide que se lo cuente más tarde y cuelga.
Vera regresa con Alexander y McKenna. Cuando McKenna se ausenta un momento para atender a un cliente, Alexander vuelve a hablar sobre el coche. Vera le pregunta si sabe donde vivía antes, a lo que Alexander responde que no tiene ni idea.
¿Cómo me vas a ayudar a elegir un coche si ni siquiera sabes de dónde vengo? - le dice Vera.
Porque lo importante no es de dónde vienes, sino hacia dónde vas - responde Alexander.
McKenna regresa y le explica a Vera lo que ocurrió con Damiano. A Vera le suena a mentira, aunque haya cámaras.
En ese momento llega Ryoko se une a ellos. Mientras conversan, Vera revisa Instapic y encuentra un usuario llamado Partido Fundacional de Marbella (PFM). Al comentarselo, McKenna les dice que Cornelius ha pasado por el taller y le mencionó que trabaja en la fundación Machiavelli, ofreciéndoles servicios de seguridad, abogados y similares. Le respondió que para seguridad ya tiene sus herramientas, pero Cornelius le contestó que un arma es más efectiva, por si necesitan.
Vera le reprocha a McKenna que se lo haya dicho antes. Ryoko pregunta si Machiavelli es el hombre con el que estuvieron hablando y comenta que se está presentando como candidato a alcalde.
Vera les dice que va un momento a revisar la zona de la gasolinera, que sigue escuchando ruidos. Al rato de llegar, observa un coche rojo que le resulta familiar y se aleja unos metros por donde vino. En ese momento, recibe una llamada de Masaru, quien le pregunta por qué lo había llamado. Mientras de reojo observa el coche, que sigue parado, Vera le responde que es un mentiroso por lo de Armiche y que quiere hablar con él sobre eso. Al colgar, se da cuenta de que el coche ya no está.
Mientras espera a Masaru, revisa la cuenta del PFM. De repente, un blindado negro se detiene en la carretera frente a ella. Vera guarda el móvil y se queda unos segundos observándolo. Cuando intenta acercarse, el coche arranca y desaparece. Intenta ver por dónde ha ido, pero no lo ve por ningún lado.
De camino regreso al taller, Masaru la llama para saber si sigue allí, que no la ve. Vera responde que ahora va. Se detiene unos minutos observando la calle y ve nuevamente el coche a lo lejos. Se da la vuelta y ve a Alexander acercarse a ella. Le pregunta si le pasa algo. Alexander le dice que estaban pensando en volver a ir a por más chalecos, esta vez con mejores resultados que la anterior. Vera se queda absorta mirando hacia donde estaba el coche negro antes de aceptar volver con él al taller.
A pesar de estar con el grupo, Vera mantiene la vista atenta a los callejones. Masaru se le acerca y le dice que tienen que hablar. Se apartan del grupo y Vera le pide explicaciones de que ha hecho para que Armiche le dijera que volvió por ella. Masaru le explica que tuvo que ir a buscarle porque tenía el móvil roto. Vera pensaba que le mentía y que han ocurrido un par de problemas. Masaru le asegura que se le da muy bien escuchar y que puede hablarlo con él si lo necesita.
De pronto, Masaru recibe una llamada. En ese momento, Alexander se acerca junto con el resto para avisarles que van a salir a hacer un trabajo de grúa. Mientras lo hablan, Vera se aleja y se queda mirando fijamente hacia el fondo del callejón. Masaru regresa y le pregunta qué problema tiene. Vera le responde que ninguno, que lo soluciona rápido. Masaru le dice que si en algún momento necesita a alguien puede contar con él y si pasa algo con Armiche también. Vera le dice que es un dramático. Masaru no entiende porque llama así a Armiche. Ya le contará.
Vera le pregunta si quiere ir con el resto, que acaban de salir, pero todavia le da tiempo a alcanzarlos. Masaru le dice que esta vez pasa, pero si quiere ir con ella a hacer algo. Vera le dice que tiene que hacer unas cosas. Masaru, entonces, le cuenta que tiene que hablar con la policía, entre ellos con Greco.
Vera lo mira fijamente y le pregunta qué tiene que tratar con la policía. Masaru no le da detalles y, en cambio, le pregunta si conoce a Greco, que le cae bien. Vera le responde que es el ex de su hermana. Masaru le dice que parece que está enfadada con todos los hombres, igual que con Armiche. Confiesa que no podía comunicarse con ella porque sino se ponía en peligro.
Masaru se marcha algo molesto por cómo le estaba hablando Vera y va a por el coche. Antes de irse, se acerca a Vera y le ofrece llevarla a algún sitio, que el otro día secuestraron a Nina y no se siente cómodo dejándola sola. Vera le corrige. No la secuestraron. Masaru le responde que hay dos versiones de eso.
Quedándose sola, Vera saca el coche y se dirige hacia un callejón cercano al taller. Allí ve estacionado el mismo coche de antes. El conductor enciende y apaga las luces un par de veces, al igual que hace Vera, como si le estuviera enviando una señal.
Pasa lentamente por delante del coche y se detiene. Saca la pistola. Baja del coche y se acerca al otro coche apuntando con la pistola.
No se porque llevas máscara, si sé que eres tú - le dice Vera firme.
La persona no responde y se quita la máscara.
¿Sabés que te han visto? - continúa Vera - Te han estado siguiendo todo este rato. Así que ya te puedes ir o te van a matar. Tú veras. Si no lo hago yo. A mi no me cuesta nada - le avisa Vera.
Agatha sin decir nada, arranca el coche y se marcha.
Vera vuelve al suyo, guarda la pistola y llama a Sol. Sol le dice que está en el casino y le pregunta si necesita algo. Vera le dice que no y Sol le dice que le dé dos minutos.
En ese momento recibe un mensaje de Masaru preguntando si sabe dónde está Greco, que no está en comisaría. Vera le llama y le dice que no sabe nada, sólo que es el tipo más ocupado del mundo. Masaru comenta que incluso en comisaría tampoco saben donde está y que está algo preocupado porque se reunió con Agatha. Vera le dice con un tono seco de qué la conoce. Masaru le responde que Ryoko le ha dicho el nombre y que el otro día apareció en el taller.
Al pasar por el hospital, Vera nota que hay mucha gente. Aparca el coche a un lado de la carretera y hace zoom con el móvil para ver mejor. Observa a varios policías en la entrada, pero no parece que esté Greco. Vera se acerca y ve que está aparcado el coche de Enzo. Le dice a Masaru que le llama luego y le cuelga. Aparca y cuando se dirige hacia el hospital se percata que lleva la camiseta del Midnight, no puede entrar dando el cante. Coge una bolsa que tiene en el coche con una camiseta y se cambia.
Mira de reojo el coche de Enzo y después entra al hospital. Una vez dentro, llama a Sol para preguntarle dónde está. Va a ser muy difícil encontrarle con tantas habitaciones murmura Vera. Sol le dice que termina una radioterapia y se reúne con ella. Vera le responde que irá en unos minutos. Sol le pregunta si está bien. Tras la breve respuesta de Vera con un “sí”, sabe que no lo es y le dice que miente mal, bastante mal. Le indica que está en la parte de arriba y que suba si quiere.
Vera sube por las escaleras y se encuentra con Sol. Él le pide que le siga y le explica que, a través del cristal, él no la puede ver. Entran en la sala y, desde el otro lado del cristal, Vera ve que Enzo está recostado en una máquina de resonancia magnética. Sol entra en la sala mientras Vera les observa a los dos desde la otra parte de la sala. En ese momento le llega un mensaje de Masaru informandole que han convocado una reunión en la sede. Vera envía un mensaje a Alexander para confirmarlo. Él le responde que están en el norte, pero que pronto se dirigirán a la sede. Vera le pregunta si ha pasado algo.
Vera vuelve su mirada a Enzo y lleva su mano derecha a la cintura palpando la pistola. Sol regresa donde está ella mientras la máquina está en funcionamiento. Le dice que no es mentira. Se lo quería contar, pero ha preferido que lo vea. Vera pregunta si hay cámaras. Sol le responde que no y que cuando acabe, puede pasar a hablar con él. Antes de regresar a la sala, Sol le dice que está orgulloso de ella por cómo es y que debe acostumbrarse a la palabra ‘te quiero’. Sabe que es difícil, pero le recuerda que ella es como una hija para él. Vera se lo agradece. Sol le dice que no tiene que darlas, se lo ha ganado por sí misma.
Sol apaga la máquina y le dice a Enzo que tiene una visita. Vera entra en la sala diciendo que se ha colado. Enzo se incorpora lentamente y le pregunta a qué se debe su visita. Vera se vuelve a Sol y le pide que les deje un minuto. Sol accede, aclarando a Enzo que no es ningún tipo de encerrona y que no tiene de qué preocuparse. Antes de irse, le pregunta a Enzo como se encuentra. Enzo le responde que ahora parece que puede respirar algo mejor. Sol le dice que eso es bueno y se sale de la sala dejándoles solos.
Enzo mira a Vera y le pregunta si le va a apuntar otra vez con la pistola y a qué se debe ese fanatismo. Vera le contesta que es por ser americana. Enzo le pregunta qué quería. Vera le pregunta por qué mete a su hermana en sus conversaciones mientras le apunta. Enzo no sabe a cuales se refiere, ha tenido muchas, pero quiere saber cuál es el problema. Vera le dice que se ha enterado que la menciona mucho.
Era mi mejor amiga hace unos años - explica Enzo.
Perfecto. Me da igual. ¿Lo entiendes? - responde Vera con frialdad.
Enzo lo entiende.
¿Qué quieres que te responda? - le pregunta.
Pues que eres un sucio Costello, eso pasa - responde Vera.
No. Soy Machiavelli… - replica Enzo.
Sin apenas dejarle hablar, Vera lo interrumpe.
No, eres Costello. Eres la misma mierda italianini.
Al parecer solo importa su apellido y Vera añade que también por quien se junta. Le exige que le diga dónde está Flavio. Enzo le dice que está en Italia, pero ella le acusa de mentir porque le dijo que estaba en el norte de la isla. Enzo le responde que le dolería que le disparara porque está cambiando. Vera no cree que lo haga.
Tiene muchas preguntas, que si ofrecen abogacía y seguridad, que si lo de la fundación... Y parece que se esconde. Enzo le dice que no se esconde y que sabía dónde encontrarle. Aún así podrían quedar donde quisieran, como ahora, aunque ni su hermana ni Greco van con pistola a las reuniones. Vera le dice que no es como ellos.
Enzo le pregunta qué quiere saber de la fundación. Vera le pregunta qué ofrecen, si son una especie de sicarios. Enzo le asegura que jamás mataría a alguien y que solo brindan asesoría legal, ayudando a personas de la calle a rehacer su vida.
Vera lo acusa de mentir nuevamente, diciendo que sabe que portan armas. Enzo le explica que es porque tiene un ala de seguridad, con hombres armados y licencia para portarlas y menciona que uno de ellos es Nick, por si quiere hablar con él.
Al oír ese nombre, Vera se altera: le ha robado a sus empleados. Enzo no sabe a que se refiere, le dice que Nick vino buscando trabajo y él se lo ofreció. Además le pregunta si puede hacer algo para que no se enfade. Vera le dice que será por el acento. Todos los italianos la enfadan. Enzo le dice que puede intentar hablar sin acento y le confiesa que su primo es neoyorquino, que nació en Brooklyn, pero que se mudó a Italia cuando era pequeño.
Vera menciona la cuenta de Instapic. Enzo le explica lo del partido político y que se va a presentar él como alcalde. Vera le dice si él, siendo como es, va a cambiar algo. Es como Luca, tiene las mismas ideas en la cabeza.
Enzo le dice que solo quiere ayudar a la gente, todo lo contrario a lo que hizo su primo. Vera le dice que cree que más que arreglar las cosas, las está rompiendo. Enzo admite que le dijeron algo parecido el otro día y que siente lo que le hizo su primo. Vera le dice que no fue solo a ella. Enzo lo sabe. Sabe todo el daño que hizo, pero está intentando enmendarlo. Vera lo acusa de ir de salvador, cuando para nada lo es. Enzo le dice que no es nada de eso. Se levanta todos los días pensando por qué sigue vivo. Con el poder de su familia podría haber hecho muchas cosas con la rabia que tenía los primeros días, como la que tiene ella ahora, pero llega un momento en el que eso no sirve de nada.
Vera le advierte que si alguien se entera de la conversación que han tenido sabrá que ha sido él. Es el único voto de confianza que le va a dar y que deje de nombrar a su hermana. La próxima vez que lo haga, que se acuerde de lo que hizo su primo. Tal vez así se le quite esa idea de la cabeza. Enzo le responde para justificarse, que si la menciona es por mero pragmatismo y que no le contará a nadie lo de la conversación. Vera concluye diciendo que como siempre no ha sido un placer. Enzo le agradece que haya bajado la pistola antes de irse y que para él sí lo ha sido. Avisa a Sol por mensaje de que ya ha terminado.
Entra Sol a la sala. Vera le mira y le dice que sigue vivo. Enzo agradece que no le haya disparado y le comenta a Sol que lo de esa conversación no salga de ahí. Antes de irse Enzo le dice que ella tenía razón en una cosa cuando la comparó con su hermana, quizás es lo que le falta a su hermana y ella lo que le falta a Vera.
Sin esperar respuesta, Enzo recoge sus pertenencias en la otra sala y se marcha. Sol parece que le tiene que decir algo más y le acompaña. Vera sale al pasillo y se queda observandolos.
En ese momento, recibe un mensaje de Alexander diciendo que todo está bien y que más tarde le avisa si salen a dar una vuelta.
Sol se acerca a Vera y le dice que mientras no estaba, McKenna pasó por el hospital con Kevin. Sol le pregunta si se ha desahogado un poco. Vera le responde con un “bueno” algo evasiva. Justo en ese instante le llega un mensaje y le dice que se tiene que ir corriendo. Sin ninguna pregunta más, Sol le abre la puerta de emergencia de arriba del hospital para que salga y Vera se dirige al coche. Al pasar por delante de Enzo le dice que le den.
Antes de entrar a la sede, Vera saca una bolsa del coche y se cambia de ropa. Ve al resto reunidos en círculo hablando con un chico que no sabe quién es. Se queda algo apartada hasta que Masaru se acerca a ella y le explica que están hablando de cosas de robos, y también quejándose. Terminan de hablar y el chico se marcha junto con Tyrone.
Se reúnen con el resto. En medio de la conversación, Masaru les comenta que le habían ofrecido trabajar con la policía y si quieren que se infiltre, recordando que ya lo hizo una vez en Argentina. Ronin con un tono burlón le dice si se cree Armiche. Masaru le responde molesto qué le pasa con él y Vera interviene seria preguntando lo mismo que Masaru. Pero el asunto se queda en el aire.
Minutos después, Tyrone regresa junto con el chico. Este les dice que ya tienen la casa. Todos se alegran, ya podrán dejar de dormir en la sala de arriba de la sede. Tras lo dicho el chico se marcha.
Les llega un anuncio al móvil de que la ciudad tiene nuevo presidente y que va a dar una charla en el ayuntamiento. Deciden ir. Vera junto con Alexander y Masaru van caminando hasta allí.
Durante el trayecto, Masaru le pregunta a Alexander si sabe que le pasa a Ronin que se mete mucho con él y con Armiche. Alexander cree que el año pasado el fue la ‘punching ball’ y parece que ahora está buscando otro blanco para no ser él. Masaru le dice que como le caliente le va a dar de ostias. Alexander con indiferencia le responde que resuelva las cosas como quieran. Vera interviene. Solo tiene que hablar con ella, que le tiene que contestar. Alexander le mira intrigado y le pregunta a qué. Vera le responde que a nada pero él insiste. Al final Vera les cuenta que le tiene que contestar a si le gusta o no. Al parecer no lo dejó muy claro el otro día. Los dos se sorprenden, pero la mitad del club ya lo sabía.
Al llegar al lugar del discurso Vera les dice que ese sitio es muy chungo que tiene muchos ‘rooftops’. Apenas empieza a hablar el hombre, Vera se aleja de la zona. No puede seguir escuchando las barbaridades que está diciendo; le hierve la sangre. Alexander la sigue y le sugiere ir para la casa pidiendo por radio la ubicación.
Mientras se alejan, aún escuchan la voz del hombre a lo lejos. Vera le entrega a Alexander el arma y el cuchillo y le dice con determinación que va a darle un palazo al que está hablando.
Vera se aproxima hasta el mitin y se coloca detrás, esperando el momento oportuno. Ryoko aparece corriendo y le pide que se calme. No merece la pena. Vera saca el bate de béisbol y golpea al hombre rechoncho que estaba dando el discurso. De inmediato, un hombre asiatico con traje y chanclas con calcetines saca una pistola y apunta a Vera.
Ella levanta las manos gritando que tienen a un gilipollas hablando y nadie dice nada. El hombre del arma le ordena que le siga. Vera responde desafiante quién es él para que le diga eso. Él le dice que es policía. Vera le exige que le enseñe la placa. El supuesto policía la sigue apuntando. Ryoko, Alexander y algunas personas más se interponen para proteger a Vera. Incluso Damiano aparece por la zona.
Vera le grita que si se supone que es policía la detenga. El hombre le dice que no quiere ponerle las esposas. Vera le grita que es un tremendo gilipollas y que es un mentiroso. Finalmente la esposa. Vera le pide el número de placa y él se lo dice, pero no se la enseña y se la lleva hacia un patrulla de incógnito.
Ryoko, Alexander y Masaru intentan impedir que se la lleven, poniéndose delante del patrulla para que no se vaya. Incluso Masaru tiene a Cortés en llamada, pero al final terminan llevándola en comisaría.
De camino le dice que si quiere le puede denunciar en comisaría y le lee los derechos. Ryoko, Alexander, Masaru y Kevin la siguen con los coches. Alexander intenta pincharle una rueda sin mucho éxito.
Al llegar a la parte trasera de comisaría, Vera exige hacer su llamada. El hombre la saca del coche y la coloca frente a la pared. Le pregunta si le puede cachear o si pide a una compañera. Vera le dice que una compañera. En ese momento, llega un superior diciendo que va a sacar una foto a Vera. Vera le grita que no tiene su consentimiento y quién es él. Le dice que es el superior del hombre. Vera le grita exigiendo hablar con el comisario.
Tras unos minutos de espera, llega Cano. Le pide que le acompañe y le dice que primero hablará con su compañero y luego con ella.
Llevan a Vera a una sala de interrogatorios. Una agente entra, le quita las esposas y le requisa el bate. Vera le pregunta si está Rodriguez de servicio. La agente le responde que sí que está y si quiere hablar con él. Vera le pide por favor que sí.
Cano entra y, de pie frente a ella, le pregunta qué ha pasado. Vera le explica que no se ha podido contener y que tiene a policías ineptos. Empieza a contarle a Cano todas las barbaridades que dijo el hombre durante el discurso. Cano le dice que él estaba ahí. Vera le alza la voz. Cómo es que nadie haya hecho nada. Cano calmado le dice que ha salido elegido por el pueblo de Marbella.
¿Qué quieres que haga yo? ¿Saco la pistola y le meto un tiro? - replica Cano con ironía.
¡Pues sí! Así actuamos en Estados Unidos - grita Vera.
Baja el tonito conmigo, niña - le responde Cano.
Cano le explica que no puede tomarse la justicia por su mano y que en esta ciudad las cosas funcionan de otra manera. Vera frustrada le dice que lo raro es que no haya habido un franco para que le metiera un tiro a esa persona. Cano, mirandola fijamente, le dice que lo único que ha visto ha sido a una niñata con un bate pegando al presidente. Vera le dice que le ponga el cargo que tenga que ponerla, que no se arrepiente. Cano antes de salir de la sala, le pide que se siente, que ahora vienen a hablar con ella, maldiciendo por lo bajo.
Después de un rato, y de hablar con la agente de antes, entra Greco a la sala. Se queda un rato mirando hacia el cristal en silencio con expresión seria, y luego se gira hacia Vera. Le pregunta si ha sido idea suya. Vera, sin titubear, le dice que sí. Greco insiste preguntandola si eso es lo que le han enseñado, a tomar la justicia por su mano. Vera le confirma que no y que solo ha sido una agresión menor, en legítima defensa por provocación.
Greco le pregunta qué será lo siguiente. Vera le dice que lo siguiente es decirle en qué momento un agente sin identificarse apunta con la pistola y no enseña la placa.
Vera añade que está dispuesta a declarar en contra del presidente. Greco le dice que se ha muerto. Vera incrédula, le dice que ella no ha sido, que le ha visto luego que iba andando y diciendo las mismas tonterías. Greco le dice si sabe en qué tesitura le ha puesto, teniendo a una ciudadana con la que ha tenido relación, que acaba de cometer un homicidio a un político. Vera le responde que como mucho es un homicidio imprudente, mirando hacia abajo y sonriendo muy disimuladamente.
Greco la observa en silencio antes de hablar otra vez. Uno de sus amigos se ha intentado colarse en comisaría. Vera le dice que no se hace responsable de lo que hagan otras personas, pero Greco le responde que la va a hacer responsable de ellos, según él, “tal es el mono y tal es la rama”.
Greco le aclara que no ha muerto por el batazo, si no por un accidente de avión. Vera murmura que es selección natural. Greco le pregunta si es consciente que lo que ha hecho no está bien. Vera lo entiende, pero lo ha hecho sin alevosía ni ensañamiento, no quería hacerle daño. Greco le pide que no le mienta en la cara, si le ha pegado con un bate no era porque no quisiera hacerle daño. Vera simplemente quería que parase con su discurso de odio. Greco le responde que en ese caso se podría haber ido y listo. No puede hacer esas cosas. Vera le dice que hay gente detrás del cristal y lo están grabando. No va a cambiar su declaración. No era lo que quería hacer, estaba sumida por la rabia de sus palabras. Literalmente estaba provocando a todo el mundo.
Greco le pregunta de dónde ha sacado el bate. Vera le dice que lo encontró en el suelo. Vuelve a preguntarla obteniendo la misma respuesta. Ambos se quedan en silencio. Greco le pregunta si la han procesado. Vera le dice que solo le han cacheado. Greco sale de la sala. Al poco, Boyle entra y le pide que la siga.
De camino le pregunta qué ha pasado, Vera le dice que ya ha dado su declaración. Le toma la huella y le pide que la acompañe de nuevo hacia la salida de la parte trasera de comisaría.
Boyle le dice que la detención no ha sido del todo regular. Vera le responde que así es. Tiene el número de placa del agente y pensaba que la estaban secuestrando. Boyle le pide que se lo diga. Le da el número de placa y la descripción del policía. Él le dice que lo investigará a fondo. Vera le da las gracias.
Antes de dejarla ir, Boyle le ofrece la mano entregandole una nota. Le acompaña fuera y le pide que intente controlar sus emociones.
Al salir , Vera revisa el Dark chat: tiene un par de mensajes diciendo “Bien hecho” y “Pero no lo vuelvas a hacer”. Ella responde con un “Nunca más jefe”.
Después ve el mensaje de Damiano, intenta descifrarlo, pero no entiende nada, así que le llama para pedirle que se lo escriba en español. Luego llama a Alexander para avisarle que ya la han soltado. Él le dice que están en la parte delantera de comisaría y le dice que al aparecer la policía tienen su matrícula fichada por un robo. Le pide que le eche un ojo a eso, aunque por como se lo han dicho, cree que le han intentado meter un poco de presión y todo eso ha sido porque ha puesto una denuncia por el abuso del policía a ella.
Justo al llegar a la puerta de comisaría, ve a Tyrone pegándose con un policía. Vera no se lo puede creer y les grita que paren, pero no hacen caso. Masaru y Ryoko se acercan a ella y les explica la situación. Segundos después aparece Kevin y les dice que van a fusilar a Adam por intentar colarse en comisaría. Se acercan a la parte que da al aparcamiento de la policía. Al final le pegan como aviso y le dejan llevárselo, aunque el ambiente sigue tenso.
Ronin se acerca donde está Vera con Alexander y Masaru. Les cuenta que ha escuchado que le ha pasado algo al comisario y algo de un código QRR. Vera se preocupa; ese código solo se usa en emergencias. En ese momento, Boyle se acerca a ellos y, muy serio, les dice que la próxima vez que Tyrone le intenta apuñalar lo hablaran de otra manera y se marcha.
Masaru le comenta a Vera que se ha enterado que lo del comisario es en el casino y deciden ir. Damiano llega justo antes de que salgan y le dice que había ido por si necesitaba pagar la fianza. Vera le agradece que haya venido, pero luego le explica, ahora tienen que irse.
Llegan al casino y ven a un tipo con el pelo rosa apuntando a Greco. Vera le dice a Masaru que avance despacio. Masaru le dice que alguien con ese mismo pelo le robó una vez, pero no sabe si es el mismo. De repente, un coche sale huyendo del casino y varios patrullas lo persiguen. Al ver que Greco está bien, deciden regresar a la sede.
Vera llama a Greco para confirmar si está bien. Greco le responde con la palabra clave “piñas”. Vera le dice que ha visto que no está secuestrado. Greco le contesta que por el momento no, pero que le deje terminar eso.
En la sede, Alexander le devuelve su pistola y su cuchillo. Tyrone le pregunta qué ha pasado y Vera les cuenta lo sucedido, incluido que le han interrogado Cano y Greco. Ella ha dicho lo que tenía que decir para que no la metieran en la cárcel y que no parecen haberla puesto cargos. Al menos no le han dicho nada.
Tyrone comenta que no parece que tenga muy buena relación con la policía. Alexander comenta lo de la matrícula de su coche, pero cree que ha sido un farol. Tyrone les cuenta que le llevaron a una sala abajo para que le dijeran quién se había colado, rodeandole entre varios para intimidarle, aunque Tyrone no les dijo nada, no es un sapo.
También les comenta lo de la foto que tienen de Cano, Greco y alguien más. Vera le envía un mensaje al Dark chat y le dice a Greco que no le va a decir nada más, que es un sapo por decirle a sus amigos que sabía que le iban a secuestrar. Aunque Greco le dice que no ha dicho nada.
Después de comentar quien se lo ha llegado a decir y pensar que podría haber sido Sol, sospechan que la policía les está investigando. Tyrone le pregunta a Vera si ha hablado con Greco, por si le ha dicho si les está investigando. Vera le dice que solo ha hablado de la declaración. Nina le pide a Tyrone hablar con él un momento.
Vera deja al grupo conversando y, tras ponerse una ropa más cómoda, sale fuera del taller y llama a Damiano. Él le explica que pensaba que había gastado su derecho a la llamada y quería que fuera a recogerla y pagar la fianza. Le pregunta qué ha ocurrido en el discurso, que estaba allí, pero no entendía nada y luego la ha visto pegarle, por lo que entiende que no le va la política de ese hombre. Vera le dice que no y que ahora ya no está por la noticia del avión. Damiano le pregunta si no ha hecho nada con un avión, que la ve capaz de todo. Vera se molesta y le dice si la ve capaz de matar a alguien. Damiano le dice que no, que solo quería decir que tiene temperamento y que en esa ciudad ya no le sorprende nada.
Ronin le envia un par de mensajes diciendola que descanse y Vera le dice si no queria hablar. Mientras Damiano le habla sobre las gafas y la óptica, aparece Ronin y le dice que ponga el altavoz. Ella le hace señas de que no. Damiano le pide que le acompañe. Le da miedo esa señora. Vera acepta. Termina la llamada con él, pero finge que sigue hablando con el móvil como si estuviera hablando con su hermana.
Ronin le pide ir a dar una vuelta, a no ser que le salga un plan a última hora y se vaya. Se va a por el coche. Vera susurra que no sabe qué hacer.
Se sube al coche y hablan sobre lo ocurrido en el día. Ronin le pide a Vera que le pase su cartera que la tiene en la guantera. Vera abre la guantera. Dentro ve restos de flores de girasol. Coge la cartera y se la pasa. Después se queda un rato mirando hacia el frente. Ronin la saca de su ensimismamiento preguntando a dónde quiere ir. Vera le dice que en alguna cafetería está bien.
Ronin le pregunta si cree que ha estado borde. Vera dice que sí. Él le explica que estaba enfadado porque le dejó tirado con el plan y también por lo de ir a ver sitios con todos para hacer trabajos. Vera le replica y que eso lo tendría que hablar cuando estén todos juntos y que lo tiene que hablar con Tyrone. En ese momento, Alexander le envía un mensaje sobre la casa. Vera le pregunta por la casa que tiene ahora.
Se acercan a la casa, que pilla cerca de la sede. Le envía un mensaje a Alexander de que ya está. Él sale de la casa y les da las llaves. Entran a ver la casa recorriendo todas las habitaciones y, después de un rato, Vera se da cuenta de que Ronin no está. Cree que se ha enfadado.
Sale de la casa. Vera le dice que hay que repartirse las habitaciones. Ronin le dice que le trae malos recuerdos del año pasado. Vera lo entiende, pero al final sigue siendo una casa y dice que entre.
Ryoko llama a Ronin. Mientras él está hablando Masaru llama a Vera le dice si le parte venir a la casa con un tono nervioso. Tras un rato, Masaru le llama para que le abran la puerta a él y a Ryoko. Entra con Masaru a la casa y, alejándose para que no les oigan, le pide que se queden los dos. Masaru le dice que no tiene problema, y le pregunta qué ha pasado. Vera le dice que luego le cuenta.
Después de hablar un rato y desembalar algunas cajas, le llega mensaje de Ronin diciendo si está intentando evitar quedar con él haciendo otras cosas. Entra Ryoko y le da una copia de las llaves. Le enseña las habitaciones de la casa para que elija una y deciden compartir la habitación de arriba al fondo.
Mientras Vera desembala otras cajas en la habitación de arriba, habla con Masaru de lo de Ronin. Está un poco confundida con toda esta situación. Masaru entiende que esté confundida, porque no sabe si lo que busca Ronin es alguien a quien querer o un psicólogo. Vera le explica que ella necesita tiempo para conocer a la gente como con todos, pero Masaru le dice si quiere conocer más a Ronin de la forma en la que él la ve. Vera ya le dijo que no, que no busca nada de eso.
Tras hablar un rato con Masaru de este tema, le llega un mensaje de Ronin diciendo si puede salir un momento. Masaru le dice que si se lo ha dicho el problema no es suyo. Vera le dice que no sabe porque le está contando todo eso sí le conoce de hace dos días. Masaru le dice que tiene que mirar más por ella, que nadie lo va a hacer.
Después de darle más vueltas, Vera va a intentar hablar con Ronin.
Al salir de la casa ve que Ryoko y Ronin están hablando. Se sienta en el bordillo del jardín que hay y espera a que terminen. Masaru sale de la casa y se sienta junto a Vera. Nada más sentarse empieza a hacer una especie de técnica de relajación, aunque dice que le suele funcionar mucho.
Masaru le pregunta cómo conoció a Armiche. Vera no recuerda cómo, sí que trabajaron juntos mucho tiempo, pero no cómo se conocieron. Masaru le dice que seguro que le trajo alguien. Vera supone que fue Bobby y Masaru le pregunta quién es. Vera le cuenta que es el padre de Tyrone y que se llevaban bien. A Masaru le gustaría conocerle. Vera se disculpa con él, pensaba que lo sabía, y le dice que falleció el año pasado. Masaru lo siente. Le dice que Armiche le cuenta pocas cosas. Vera le dice que fue horrible, que no fue una muerte natural. Masaru le dice que espera que al menos el tiempo que estuvieron con él hayan aprendido mucho. Vera le dice que eso sí y le cuenta lo de la máscara de Oni, que decía que era calmado y tenía muy mala ostia. Pero no sabe la razón de por qué la llevaba. A Masaru le hubiera encantado preguntarle. Vera le dice que le podría preguntar a Tyrone, aunque no cree que tenga mucha información, pero que se lo diga de manera natural, igual se lo puede preguntar diciendo de por qué el uniforme de cuando tienen que actuar la tiene.
Masaru le dice a Vera que es muy inteligente. Vera le dice que con todo el potencial que tiene siente que está perdiendo el tiempo. Podría estar ganando millones de dólares, fichada en el CSI o similares, pero al final decidió ayudar a unos amigos. Masaru le pregunta si se arrepiente de ayudar a unos amigos. Vera le dice que no, no es esa clase de persona. Aunque cree que tiene potencial desaprovechado.
Masaru la envidia. Tiene muchos amigos a los que ayudar y que echa en falta a amigos suyos. Vera le pregunta si está de paso. Masaru le responde que depende. Todavía no lo sabe.
Le comenta que una amiga suya, que no sabe ahora mismo donde está, también tenía potencial desaprovechado como ella. Le enseño a hackear algo más de lo que ya sabía, incluso le hizo hacerse amigo de un policía. Vera le dice que tiene a Armiche, pero Masaru le dice que no es lo mismo, conoce su historial y tira más a como están ahora ellos.
Masaru cree que le caería bien su amiga. Vera le pregunta por el nombre. Masaru le responde el nombre, Jane. Vera le pregunta si sabe su apellido. Masaru no lo sabe, pero si recuerda el del sheriff, Bennet, que le llamaba de mil nombres menos por el suyo.
Terminan de hablar Ryoko con Ronin y se acerca a ellos para decirles que se va a descansar. Masaru les dice que se va a dar una vuelta y que si necesitan algo que les avise por radio.
Ronin se sienta al lado de Vera y le pregunta qué tal. Vera le responde que tranquila, que ha estado hablando con Masaru. Ronin le dice que es un buen tio, pero que siempre le pregunta a dónde va con ella.
Ronin le dice si ha mirado los mensajes, que pensaba que le evitaba. Vera ya le ha dicho que si quería hablar aunque cree que ya se lo ha dicho antes de camino. Ronin le aclara que solo se estaba desahogando, aunque a Vera no lo ha entendido así. Ronin se disculpa si lo ha visto de esa forma, no era su intención. Ha sido un día bastante complicado. Vera suspira.
Ronin le pregunta que le pasa. Vera le dice que el tiempo está raro y que igual llueve, posando su mirada hacia el cielo. Ronin le pregunta si ayer iban a quedar, que le dijo que habían quedado para hablar pero se fue con Sol. Vera le dice que se quedó mucho rato con Sol y después apareció Armiche y después estaba tan cansada que se fue a dormir. Ronin le dice que le podría haber dicho algo, que se quedó esperando. Vera se disculpa, no lo sabía. No puede leerle la mente. Ronin le dice que por eso se lo cuenta.
Después de seguir hablando de alguna cosa banal, le dice que si ha escuchado su conversación con Ryoko. Vera le dice que no, que estaba hablando con Masaru. Le pregunta si le dijo a alguien lo que le dijo. Vera le dice si es lo que habló con Nina. Ronin asiente y Vera le contesta que no y si había alguna razón por ello. Él le dice que era solo curiosidad.
Viendo que la conversación está algo atascada, Vera le dice que va a entrar dentro y que parece que ha arreglado las cosas con Ryoko por lo que ha visto. Ronin le cuenta que ella estaba enfadada con él, y que posiblemente mañana se tome el día a despejarse al norte. Vera le pregunta si pasa algo. Ronin le dice que muchas cosas pero no quiere ser pesado con eso. Hace tiempo que no se ha podido pasar para hablar con su psicólogo y siente que va a explotar. Vera le sugiere que sino vaya al hospital, que el otro día Damiano estaba igual y después de hablar con Sol y con una compañera estaba mejor. Ronin le dice que se pasara y le pide perdón por incomodarla. Vera le dice que no tiene que pedir disculpas por como es y que no entiende a que se refiere. Ronin le dice que el haberle dicho que le gusta, siente que la ha incomodado.
Entran ambos a la casa y se dirigen al salón para que al menos se quede viendo la televisión hasta que le entre sueño y que ella se va a dormir con Ryoko arriba. Ronin le pide que le acompañarle un rato. Vera le vuelve a decir que va a ir con Ryoko arriba.
Antes de que se vaya, Ronin le dice que le gustaría que escuchara un par de canciones que cree que definen un poco la situación y también son bonitas. Vera le dice que se las escriba y luego las escucha. Se despiden y sube a la habitación.
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Episodio 15 - Cf3
Vera se sube al coche con su hermana y se dirigen al hospital, donde está Sol. Mientras habla con Iris, estaba jugando al "Candy Rush".
Empieza a explicarle todo lo que pasó los días anteriores a su hermana. El tema de Ronin, que ha vuelto Echedey, y la pelea que hubo entre Damiano y Ronin. También comenta su charla con Enzo, que fue acalorada y que le apuntó con una pistola.
Tras estar hablando sobre su actuación, Vera vuelve al coche, le dicen que Canario está de camino y se va a casa a ducharse. Cuando vuelve habla con Armiche y le tiene que decir algo importante: dice que no quiere que nadie salga herido, Sol le resume la situación a Armiche, y tras hablar un rato. Iris y Vera se van, y Sol y Armiche se quedan hablando un rato más.
Iris se queda en casa y Vera sale en su moto.
Va a donde estaban hablando para hablar con Armiche, pero deciden que van a hablar en la sede, pero antes pasan por la casa y le da las llaves a Armiche. Se quedan en la habitación de Vera hablando un rato y bromean sobre la capacidad de Armiche de dar consejos. Vera le hace un tour por la casa y le habla de Vega y Allen. Salen de la casa y se dirigen a la sede donde están todos los midnight pero antes Vera aparca su moto. Entra a la iglesia y dice “algún día te cazaré, cabrón”
Cuando llega a la sede en moto la esconde rápido y se sube al coche de armiche, Tyrone los ve raros, y al final Vera confiesa que ha ido en moto. Tyrone la obliga a comprarse un coche y no poder ir de copiloto una semana. Llegan al concesionario y terminan por elegir el rt3000, y va a tunearlo al taller. Llama a iris y le enseña el nuevo coche, y también se lo enseña a Sol, que justo acababa de llegar al taller.
Van a comisaría por un altercado, Vera se enfada con Ronin, que está hablando con Cano, y le dice que se suba al coche, y que vayan al taller, allí sigue la conversación. Llega Damiano y le enseña su coche, y él le dice que le han dado una pistola pero no sabe dispararla, y Vera se ofrece a enseñarle a disparar. Van Damiano, Vera y Sol a la óptica a recoger las gafas de Damiano. Hay un aviso y llega la policía, que hace una investigación sobre si damiano ha robado algo o no.
Vuelve a casa con Sol, que tiene la pistola de Damiano. Dentro de la casa hablan sobre las citas de Vera y siguen comentando el tema de Ronin.
Vera va a ducharse y se va a la cama.
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Episodio 16 - In memoriam
Vera e Iris están en casa, sentadas. Iris le está corrigiendo un texto. Iris sale, y al volver le dice que Sol llegará pronto para ir todos juntos a la misa de Bobby. Vera baja y la están esperando Iris y Sol, que se dirigen hacia la iglesia mientras charlan. Comentan cosas como la cita de gafas del día anterior con Damiano.
Llegan a la iglesia y se ponen los tres justo detrás de Enzo, que ya estaba allí. Empieza la emotiva misa, donde Vera da un discurso y vuelve a su asiento.
Al terminar la misa, Sol le dice que necesitan hablar en la puerta de la iglesia, para dejarle intimidad a su hermana. Vera sale y espera a que salgan, y cuando la recogen, Iris le da la noticia de que va a casarse con Greco; con lo que se emociona mucho. Vera entra un momento a casa, y cuando sale Sol le da el regalo por la boda a Iris: 2 millones de dólares. Habla emocionada sobre los planes de la boda.
Va al taller con los Midnight, Damiano le llama y va a buscarle. Vuelven al taller y Vera, con el consejo de Blake, le ofrecen un contrato de trabajo en el taller. Le comenta también a Tyrone la situación de Damiano y decide encargarse.
Vera llama a Greco emocionada por su boda, y Greco le dice que es un secreto, por lo que Vera idea el plan de decir cada vez que quiera comentar la boda de su hermana, que Taylor Swift va a casarse.
Llama después a Damiano, que estaba con Ronin, para que vuelva al taller. Habla con Allen sobre cómo han estado todo este tiempo, Allen bromeando que ahora es una delincuente en potencia por el incidente del bate del otro día y también le comenta la situación de Damiano.
Aparta a Masaru un momento y le apunta con una pistola ya que piensa que es uno de los que buscan a Jane, pero termina aclarándose todo.
Más tarde, junto con Sol, Masaru, Ryoko y más tarde Blake presencian una llamada telefónica de Ronin a Sol hablándole de cómo se siente con Vera. Después entran al taller y hablan sobre Damiano y su situación con Olivia. Vera habla que ni en el pasado había tenido esta situación.
Damiano le llama para hablar y se dirige al taller. Hablan y Vera le dice que necesita soltar los problemas, cuando terminan de hablar bajan con el resto del grupo.
Blake la lleva a casa, y empieza a vacilar con el tema de su hermana. Al llegar ve a su hermana durmiendo, y luego habla con Sol. Cuando termina de hablar, se ducha y se va a dormir.
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Episodio 17 - Silencio
Vera llama a Sol, que está en el hospital haciendo una autopsia, y va a hacer de ayudante.
Aparentemente la persona a la que le está haciendo la autopsia es de marbella media, y se preguntan qué ha podido pasar para llegar a esa situación. Vera se hace pasar por la pasante en el hospital para investigar el caso. Llama a Blake para preguntarle si sabe algo de marbella media.
Greco la llama y le pide buscar un sitio para hablar con una persona y que ella los espíe sin que la vean. Sol sugiere la iglesia así que se dirigen hacia allí. Vera se posiciona y espera a que Greco llegue. Entra Greco con Don Turi, y Vera escucha la conversación pistola en mano, comentando con Arthur la situación de fuera .
Al terminar la conversación Greco sube a hablar con Vera, y llega Enzo. Al salir este al rato, Vera antes de salir llama a Blake para que venga con un grupo grande para camuflar. Al salir, va con Ryoko a la sede y allí tienen una reunión todos sobre lo que ha hecho Vera.
Deciden que va todo el grupo a vigilar a Tyrone y Greco. Llega con Blake y esperan en una zona cerca de la reunión para vigilar la salida. se mueven para revisar la zona y vigilar con prismáticos. Al volver tienen una reunión sobre el caos de la radio y terminan degradando a Ronin.
Vera sube a la sala de la mesa y al bajar de nuevo ve a “Ronin” atado, que al parecer es su hermano gemelo, Marvin; que se ha estado haciendo pasar por él por lo que sabe todo de los midnight y debaten que hacer con él y con ronin, ya que también se había tatuado con henna el logo de los midnight
Sol le manda un mensaje con una ubicación y al llegar ve una mansión, Sol la invita a pasar y le enseña toda la casa. Al ver la piscina llama a Blake diciéndole que es una muy buena zona para fiestas. Al llegar salta hacia la piscina desde el balcón y charlan un rato. Blake le pide disculpas a Vera mientras bebe.
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Episodio 18 - Jaque
Vera despierta en la casa de Sol y le llama, le dice que está en el hospital y Vera va corriendo hacia allí. Al llegar ve a Sol y Greco en la habitación y Sol le cuenta que Don Turi se lo ha llevado del hospital y le han dado una paliza y un tiro en la rodilla.
Llama a Greco y le dice que se quiere llevar a la directora al monte y Greco dice que la va a incriminar de posesión de drogas. Le cuenta a Sol después de estar charlando un rato que Greco va a llevarse a su jefa. Tyrone le dice que tiene que ir rápido al puerto, y cuando llega le dice que han votado y van a deshacerse del hermano de Ronin. Vera ayuda revisando los agujeros de las balas de Marvin y ayudando con cajas. Atan con las cadenas del ancla a su cuerpo y lo arrojan al mar.
Cuando vuelven a tierra van al taller, ven a alguien que parece que los están vigilando así que dan vueltas al taller. Le dicen en radio que van a hacer una auditoría en el taller, y Vera va para controlar la situación . Llama a la policía para formalizar la denuncia.
Después habla con Damiano, ya que es el chofer de los italianos, dejándole intuir que tenga cuidado con lo que hace y dice, ya que puede que la cacen a ella por su culpa. Nick (antiguo trabajador del taller) llama a Vera diciéndole que tiene la pistola de damiano, que en realidad es suya, y que se la devuelva. Nick suena amenazante y cuelga.
Vuelve con Damiano enfadada propinándole un par de puñetazos, y tras esto lo despide, ya que ya no puede confiar en él después de decirle a Nick. Blake se une a la conversación junto con Sol.
Los midnight secuestran a Nick para interrogarlo, Damiano llama a Vera y contesta Enzo, que está muy enfadado porque sus amigos han secuestrado a Nick. Quedan para explicar la situación en el taller, y Enzo se presenta muy amenazante hacia los midnight y hacia Vera. Al aclarar el “malentendido” Enzo le dice a vera que llame a su hermana urgentemente.
Llama a Cano para ver si pueden quedar y este le dice que le pase una ubicación. Su hermana le dice que vuelva a casa y los midnight la acompañan, pero Vera se escapa con el coche de Sol y va a un lugar donde le manda ubicación a Cano. Intentan hablar en un banco en el norte, pero hay más gente, por lo que al final van a charlar a casa de Cano
Hablan sobre lo de la iglesia, y también sobre toda la gente que ha llegado al taller. Hablan sobre Ronin y su relación con él. Siguen hablando sobre Greco y la relación de Cano con él. En confianza Vera le cuenta sobre la boda.
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Episodio 19 - Una vida por otra vida
Vera le cuenta a Iris en casa sobre la conversación de la iglesia de Greco y Don Turi. Le promete a Iris que va a quedarse en casa, o al menos no salir a escondidas. Antes de que llegue Sol, va a cambiarse. Cuando sale, sol le dice que Ronin ha aparecido y que estaba magullado y vera dice que debería llamar.
Vera sale y llega a la montaña donde se están reuniendo los Midnight. Estos hablan con Ronin y le dicen que los ha traicionado. Mckenna le dice que el hermano de Ronin ha sido su psicólogo y por eso sabe todo.
Ronin le dice que lo siente y Vera le dice que así no vale, Ronin lo único que hace es disculparse. Ronin apunta a Castle y todo el grupo le apunta. Vera abre fuego y Ronin cae. Vera se aparta un poco para pensar, y le comenta a los que se acercan que esa no era la manera de hacer las cosas.
Vera observa como le cortan el tatuaje de la espalda. Todos le preparan una tumba improvisada y se despiden de él; tras esto, baja la montaña en el coche de Blake.
Vuelven a la sede y tienen una reunión de lo sucedido. Recuerdan que son una familia, que no tiene que haber filtraciones, dando igual como de cercano sea alguien ajeno al grupo. Le cuentan a Tyrone lo que pasó con Damiano y la llamada de Nick. También le cuenta lo que ha pasado con Turi y como las busca a ella, a su hermana; y también a Sol. Masaru pregunta si Sol es de fiar, y la gente del grupo responde que sí, pero Blake responde que a sol le corresponde saber lo que le repercuta en su labor como médico.
Tyrone deja caer la opción de que Zack va en contra de Turi y Enzo y podría ayudarles. Todos prefieren descartarlo rápido, pero saben que es mejor esperar. Nina advierte sobre el precio a pagar, y que tienen que ser muy cuidadosos
Terminando la reunión, se dirigen a casa de Cano todo el grupo, ya que quiere hablar con Tyrone. Los Midnight y Cano hablan sobre la situación de Ronin y como a Cano lo llamó un policía que estaba siguiendo una pista de él y su hermano. Dice que encontraron un cuerpo con un localizador en el fondo del mar.
Tyrone y Cano se separan para hablar más en privado, y cuando terminan de hablar; vuelven a la sede a ver una película. Más tarde Vera va a casa de Sol donde se reúne con él, con su hermana, Canario, Blake y Ryoko.
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Episodio 20 - Me encargaré de esto
Vera despierta en su casa y Ryoko la llama para saber si está bien. Llegan Ryoko, Masaru y Mckenna a su casa para acompañarla al taller. Llega a la sede y la llama Sol, solo para saber si estaba bien.
Tyrone le dice que han secuestrado a Greco, llevándoselo a Sicilia , y que él viene de estar con su tío. Le ha dicho que Don Turi quiere llevársela porque quiere a su hermana, para hacerle daño a Greco. Le dijeron al tío de Tyrone que les diera a Vera, pero este se negó.
Le dicen a Vera que la moneda de cambio es Enzo, que se lo entreguen a Zack y él les ofrecerá armas, entre otras cosas. Nina sugiere que recopilen información sobre Turi. Tyrone advierte a Vera que no salga nunca sola.
Van al taller y le dice a Blake de hablar. Le dice que quiere irse del Midnight por los conflictos de intereses entre familias italianas. No quiere que por su culpa, ya que la buscan, los midnight se metan en problemas. Mientras están hablando llega Enzo al taller. Habla con Tyrone, también Nick le vuelve a decir lo de la pistola. Enzo se disculpa por su actitud del otro día y sube a hablar con Tyrone. Vera y Nick se separan para solucionar lo ocurrido. Le dice que Damiano le ha mentido y que además está despedido del taller. Tras una conversación donde se aclaran los dos puntos de vista.
Vuelven con el grupo, y Vera se separa un momento para hablar con sol. Enzo y su grupo se van, y Tyrone dice que Enzo le ha contado la historia desde su punto de vista.
Después se reúne con Mckenna para contarle lo que ha descubierto investigando. Le cuenta que encontró el informe forense de su tío, que aparentemente fue la mano negra. Mckenna ahora quiere buscar a la persona que dio la orden, y creen que puede haber sido Flavio.
Después queda con Armiche. Le cuenta lo que le hizo a Ronin y todo lo que pasó con él antes de eso. Damiano la llama para decirle que se va de la ciudad, y quedan en el pier, donde también va Armiche, que se hace pasar por su guardaespaldas. Sol llama a Damiano y llega enseguida al pier al decirle que está con Vera.
Compran helado y hablan en la playa. Tras estar un rato hablando a solas con Damiano, Vera vuelve con Armiche y la lleva a casa.
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Episodio 21 - Jaque mate
Vera despierta en su casa, conduce su coche hacia el ayuntamiento donde va de oyente a un juicio. Habla con Mckenna, que le dice que va a acompañarla.
Habla con Mckenna antes de que empiece el juicio. Llega Kevin y hacen un tour por el ayuntamiento. Vera habla de Jane, que estuvo también en el Midnight. Llegan Nick y Damiano con su coche, diciéndole a Vera que se suba, porque tienen que sacarla de ahí y está en peligro.
Vera se escapa y entra al ayuntamiento. Habla con Kevin diciéndole que no se fía de ellos. Entran marquitos y Nick para decirle que no es seguro que esté ahí. La llevan a la sala del juez. Dicen que tienen que salir pero Vera se queda en la sala.
Empieza a llegar gente y el acusado, y cuando tiene oportunidad sube a la planta de arriba, y avisa a una agente de policía de que la están molestando. Baja cuando empieza el juicio y se queda en el banco al lado de Cano.
Termina el juicio, con Hai culpable; cuando sale fuera y Damiano le llama, y le dice que Salvatore le ha amenazado por haberle mentido sobre Vera.
Un hombre se lleva a Vera en su coche, la obliga a pisar el móvil. La lleva hasta los viñedos, donde le está esperando Don Turi, armado. Sube al coche de don Turi y van a una montaña, Vera delante y Turi con pistola en mano, mientras charlan.
Al llegar a la zona, sienta a Vera y llama a Greco para provocarle.
Llega Greco y dispara a turi. Vera escapa pero recibe un disparo en el abdomen. Vera escucha la pelea de Greco y Turi en la playa. Escucha un disparo y cierra los ojos.
Vera está en el hospital con los Midnight y Sol. En el informe pone que está en coma inducido provocado por heridas de cuatro disparos.
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Episodio 22 - Final
